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EXPLOSIONES NUCLEARES EN SANTA CRUZ
Javier Ordoñez


Publicado el 23 jun. 2016
¿Ocultismo en la Argentina? Noooo...creíamos que la época "K" había sido la única en permitir atropellos y toda serie de anomalías, eso y lo que se viene, necesitaban de regímenes asociados para llegar a lo que estamos viviendo hoy. Ladrones y cómplices existieron desde 1810 y Ordoñez por recordarlo es un gran "conspiranoico".


RESUMEN:

Hasta 1958, las tres potencias nucleares, los Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética habían realizado 210 pruebas nucleares, y los vientos esparcían las partículas radioactivas llamadas “fallout” en todo el mundo. El presidente Dwight Eisenhower y su Partido Republicano estaban bajo la presión de la opinión pública, sobre todo después de la declaración de una moratoria de las pruebas nucleares por la Unión Soviética.

El 31 de octubre 1958 se reunieron en Ginebra por primera vez los Tres Grandes para conversar sobre la proscripción de las pruebas nucleares. Públicamente, Eisenhower se mostró a favor del desarme, pero dentro de su gabinete estaban los halcones que propusieron una línea dura. La AEC (Comisión de Energía Atómica) y el Pentágono querían evitar por todos los medios la proscripción, porque estaban realizando pruebas nucleares importantes. “Una prohibición de los ensayos hubiera sido inconveniente técnicamente” -anotó un memo de la Cancillería alemana-. Pero no pudieron evitar que al final de 1958, Eisenhower y Nikita Kruschev acordaran una moratoria para los ensayos -sobre la tierra, bajo tierra, bajo agua y en la estratosfera-. Era voluntario y no existían controles para detectar a las pruebas de armas nucleares a gran altitud y en el espacio, así como las subterráneas.

El gobierno de Eisenhower aprovechó y violó el acuerdo ya un año más tarde, menciona el memo alemán: “Sectores muy poderosos del Pentágono piden continuar con el desarrollo de pequeñas armas nucleares tácticas. Las pruebas atómicas estadounidenses sobre el Atlántico Sur a una altura de unos 100 kilómetros que se conocieron hace muy poco tiempo escaparon de todas las observaciones de control”. ¿Cuándo exactamente estas “pruebas atómicas secretas” en la estratosfera tuvieron lugar y cómo se habían dado a conocer? -eso no lo menciona el memo del Ministerio que tiene la fecha del 22 de Abril 1959-. Pero según informes de la prensa argentina estos ensayos tuvieron lugar en 1959 -es decir, durante la vigencia de la moratoria-. El presidente Eisenhower encargó a su Consejo Científico averiguar cómo se podía probar una explosión subterránea y distinguirla de un terremoto natural. La respuesta fue: “Nuestras pruebas en Nevada han mostrado que las explosiones subterráneas son mucho más difícil de identificar que lo previsto”. Todavía no existía una red de puntos de control y sólo así, se hubiera podido evaluar los movimientos sísmicos.

La Unión Soviética se resistió a inspecciones por temor a espionaje. Pero Kruschev quería pactar en la cumbre de París del 16 de mayo de 1960 la prohibición absoluta de todos los ensayos atómicos, los estratosféricos, las explosiones subterráneas y bajo agua y en la tierra. Por eso, estaba dispuesto a hacer concesiones.

Sin embargo, el 7 de Mayo 1960, Eisenhower anunció nueva investigaciones sísmicas para el descubrimiento de ensayos nucleares. ¿Cuáles eran y donde se llevarían a cabo? -él no lo dijo-.

McCone y el Pentágono elaboraron un proyecto especial: el Proyecto de la reja de arado (“Plowshare”), también llamado “proyecto bombas para la paz”. Fue inventado en 1957 por el físico atómico Herbert York, fundador del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, y su sucesor, Edward Teller. Ambos trabajaron durante la Segunda Guerra Mundial en la bomba atómica estadounidense, el famoso Proyecto Manhattan.

Plowshare significa una herramienta que cava como la hoja del arado profundamente la tierra. Con el concepto bíblico del pacifismo -cambiar la espada por la reja del arado- el proyecto del laboratorio de Livermore, el arsenal principal del Pentágono, no tenía nada en común.

York y Teller querían utilizar explosivos nucleares en la construcción civil, para la excavación de canales y diques, túneles y minas. A mediados de 1959, los dos físicos habían terminado los planes para dos proyectos en el marco del “Plowshare” y habían diseñado una nueva arma secreta: el “ditchdigger”, en español: la “excavadora de la trinchera”.

“El plan Chariot prevé de excavar en Cabo Thompson, en Alaska, con 100 kilotones de explosivos atómicos una dársena de 230 metros y un canal con explosivos de 20 kilotones. El propósito del proyecto consistía en averiguar si el “Ditchdigger” podría ser una nueva arma nuclear para construir un canal que desemboca en el océano...” - ... así lo describe más tarde un informe oficial del Departamento de Energía-. Chariot nunca se realizó. Durante nueve meses del año, el Cabo Thompson está bajo el hielo, y los nativos de Alaska han anunciado resistencia al proyecto cuando se enteraron. Sin embargo, a principios de 1960, el AEC aprobó “estudios de desarrollo” para el Ditchdigger en el Livermore Laboratory: “... porque, debido a la moratoria, la perspectiva de hacer pruebas es muy pequeña -por lo menos, siempre y cuando no haya otro tipo de preparación para iniciar detonaciones-”.

La Comisión de Energía Atómica, AEC, ejerció una fuerte presión sobre la Casa Blanca, debido a que necesitaba para el desarrollo técnico de la nueva arma mágica sin lugar a dudas “una preparación para iniciar detonaciones”. Y estas explosiones no podían tener lugar a dentro de los Estados Unidos -debido a la moratoria-.

El 11 de mayo, Edward Teller escribió una carta a Eisenhower, exponiendo sus argumentos para su Ditchdigger que perfora bajo tierra como una explanadora las rocas duras con bombas atómicas. Teller menciona un canal en Centroamérica, desde el Pacífico hasta el Atlántico - todavía no estaba claro en qué país. El proyecto ya estaba técnicamente suficiente maduro y ahora debería ser probado en un experimento. Dice que por las explosiones subterráneas, el problema de la lluvia radioactiva es muy bajo, la gente no debe ser evacuada de la zona -lo que significa una gran ventaja, porque una evacuación costaría “varios cientos de millones de dólares” y desataría una “resistencia emocional” en la población afectada-.

“La combinación de la fisión nuclear reducida con explosiones de profundidad en el suelo, lo que ya es posible, reduce la radiactividad emitida a la atmósfera en relación de mil a uno. No tengo ninguna duda de que Plowshare será una de las más importantes aplicaciones de la energía nuclear. Si se nos permite seguir adelante con nuestros planes que hemos presentado a Usted, entonces creo que Plowshare será la primera aplicación comercial más importante de la fisión nuclear. Atentamente, Edward Teller”. Copia a John McCone.

La respuesta de Eisenhower no está en los expedientes accesibles, pero numerosas hojas de extracción demuestran que fueron tomados varios documentos de este lugar y se mantienen todavía bajo llave. Algunos de de estos documentos secretos desclasificados, pudieron obtenerse. En uno de los memos desclasificados aparece la frase: “Al final de la discusión, el Presidente ordenó destruir todos los documentos sobre el tema”.

El 12 de Mayo se reunió el gabinete en la Casa Blanca. Estaban John McCone, la señora Gertrude Schroeder de la CIA -para el punto 2 de la agenda- y para el punto 5 llegó Herbert York y el Mayor General Burchinal. En ese momento, York ya no estaba en el laboratorio de Livermore sino en el Pentágono como jefe de desarrollo de armas nucleares. Mientras el punto 2 de la agenda fue nombrado -el poder militar soviético- no se conoce el punto 5. El protocolo no lo menciona y cierra abruptamente después del punto 4. Hasta el día de hoy, es un secreto, lo que York presentó al Consejo de Ministros.

El 11 de mayo, justo antes de la llegada de York, “varios miembros de la delegación de la Armada de Estados Unidos." visitaron la base militar de Puerto Belgrano. Desde ahí, salen las naves de transporte de la Armada Argentina hacia el sur -la única forma para transportar carga pesada-. Yo quería saber que barcos se echaron al mar después del 11 de mayo -y adonde-.

En el archivo naval, conocí a empleados amables que estaban contentos de que finalmente alguien muestre interés por los registros antiguos de los buques. ¡Y he aquí! Encuentro que el 14 de mayo sale de Puerto Belgrano la nave de carga de la Armada, “San Bartolomé” al mando del Comandante Marcos Oliva Day.

Según artículos de prensa, la nave transportaba el personal y el material de construcción para una nueva rampa en la base naval en Puerto Deseado, en la Bahía Uruguay. Estaban a bordo un “centenar de expertos", se dijo allí. Según su informe anual, a principios de 1960 estaban en la base naval de Puerto Deseado: un oficial, dos sargentos, seis soldados y cuarenta reclutas del servicio obligatorio militar (“Colimba”), pero terminándose el año, el número se había duplicado. Los militares estaban, según el informe, para "apoyar la operación en la Bahía Uruguay".

Normalmente se registra en el libro de navegación si el buque está fondeado y baja gente o algún equipo a tierra. Eso tiene que estar en el libro de navegación, porque es un documento público. Sin embargo, esta información falta. Pero, los detalles sobre el calado del buque despertaron mi curiosidad y la curiosidad de la gente del archivo. "Por la información de los calados de proa y de popa, de ahí, un asiento de popa del barco bastante pronunciado, acá dice que en proa hay siete pies de calado, en popa hay 14 pies de calado. Evidentemente, navega muy apopado como si tuviera mucho de su peso, de su carga en popa.”

¿Algo pesado como el Ditchdigger tal vez? 

Puerto Deseado se encuentra en la vasta provincia Santa Cruz, a unos 2.500 kilómetros al sur de Buenos Aires. La ciudad se encuentra en la desembocadura del Río Deseado. Este río anteriormente fluyó desde los Andes a través de la provincia y terminó en la ría, en la Bahía Uruguay. El río nació en el Lago Buenos Aires, fue un antiguo río que después cuando se produce el levantamiento de la cordillera de los Andes (en la última época glacial), abandona su cauce y ingresa al mar terminándose en una ría. Es una ría que tiene 40 kilómetros de extensión. El río existe pero en forma subterránea, abajo del manto de la roca volcánica.

Puerto Deseado había sido poblado por colonos españoles e italianos, muchos de ellos con tradiciones socialistas y anarquistas. En el 1960 sólo vivían ahí unas 4.000 personas, la mayoría tenía ovejas en sus campos. De vez en cuando venía un pesquero al muelle para abastecerse, pero para otras actividades económicas faltaba agua potable.

Ahora bien, hubiera sido lo más sensato de construir una tubería hasta el lago Buenos Aires, o por lo menos hasta el punto donde el Río Deseado desaparece de la superficie y sigue bajo tierra su cauce hasta desembocarse en la Ría. Sin embargo, la Armada Argentina tenía una idea más ambiciosa, querían hacerlo con orden: el proyecto era excavar un canal en la roca para volver a conectar el rio con la Bahía Uruguay.

Fue la idea del oficial de la marina Marcos Oliva Day. Con un nuevo canal, él quería traer el agua potable a la ciudad - y con eso, traer desarrollo para la región entera-. Pero excavar una trinchera por el largo de muchos kilómetros en la roca dura fue algo que nunca se había hecho en América del Sur. Por lo que se necesitaba ayuda.

El gobierno estadounidense había pactado con el gobierno de Arturo Frondizi un acuerdo militar. Se firmó en agosto de 1960, pero ya en la visita de Eisenhower en la Argentina en febrero del mismo año, los dos decidieron una nueva cooperación militar. La visita de York y sus acompañantes del Pentágono en mayo del 1960 se basó en ese convenio. Así lo dice el informe de la Inteligencia Militar Argentina que se encuentra en la Biblioteca Nacional. Frondizi mantenía ese acuerdo en secreto, porque la situación política interna fue muy tensa y no quería proporcionar a la oposición, peronistas, socialistas y comunistas, munición para la campaña.
La prensa local mencionó la construcción en la Bahía Uruguay en su tapa. En la base naval de Puerto Deseado, escribió, se va a hacer una rampa de hormigón para permitir el aterrizaje a los hidroaviones. Pero esa rampa no tenía ningún sentido en 1960. La tecnología ya había avanzado y los hidroaviones estaban casi fuera de servicio, no sirvieron más, ni siquiera para la lucha contra supuestos submarinos. Y cerca de la base naval estaba, y está todavía, una base de las Fuerzas Aéreas con una amplia pista de aterrizaje. Pero el famoso puerto de Edward Teller en Alaska -su proyecto Chariot- tampoco tenía un sentido lógico.

La rampa está todavía en la Bahía: una bajada de concreto de tres metros de ancho y algunos metros de largo hacia el agua. A parte de ella, no queda absolutamente nada, toda la base militar ha sido demolida.

Había muchas leyendas por la Bahía Uruguay; era una zona militar con acceso restringida: la población nunca supo que se estaban haciendo, Muy pronto eso se fumó, desapareció el entusiasmo y el interés.

La empresa petroquímica estadounidense “Texas Butadienne” que vino a la cuidad en enero de 1960, anunciando fuertes inversiones; quería producir en gran escala caucho sintético. En el pueblo todo el mundo se sorprendió, ya que la región carecía de cualquier infraestructura. Sin embargo, la empresa hizo llegar una docena de ingenieros de los Estados Unidos, incluyendo el director del proyecto: Manuel Asensio. El había dirigido el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, su último rango era teniente general. A la edad de sólo 54 años se retiró. Eso fue el primero de febrero de 1960, y 19 días más tarde fue con el avión de correo a Puerto Deseado.

"Texas Butadienne tenía terrenos asignados por el gobierno”, En Chile, la empresa contrató a mineros con experiencia con explosivos, entre ellos el ex trabajador de Codelco, Roberto Oyarzo, quien llegó en marzo de 1960 a Puerto Deseado, teniendo 23 años de edad. “Ellos nos dijeron que iban a buscar agua. Ellos sabían que había agua por ahí. Porque el agua la precisaban para hacer la represa, para tener luz. Arriba está seco pero abajo no. Porque ellos querían saber cuántas toneladas de agua se juntaron ahí.

El 12 de mayo, la prensa local escribió en el titulo: "La primera fase de la construcción se ha completado con éxito”. Dijo el jefe del proyecto: “Tanto los estudios geológicos e hidrológicos".

Según el libro de navegación, la “San Bartolomé” llegó el 18 de mayo al muelle de Puerto Deseado. Desde el puerto, se tuvo que transportar la misteriosa carga por carretera al lugar de operaciones, como muy pronto el 19 de mayo. A partir de aquí, el registro del barco sólo revela la presencia de numerosas lanchas y buzos de la Armada de Guerra Argentina. A partir del 20, el equipo puede ser instalado y preparado. A partir del 21, estaba listo.

Explosiones subterráneas, sobre todo las con explosivos nucleares, siempre causan movimientos sísmicos. Es una ley física. ¿Qué pasó en mayo del 1960 - cuando el máximo jefe de desarrollo de armas nucleares estadounidense, Herbert York, estaba en la Argentina?

El 21 de mayo, a las 6:02 horas comenzó a moverse el suelo en el sur de Chile: se midió temblores de 7,5 grados de la escala de Richter. Y al día siguiente, a las 15:11 horas, ocurrió el terremoto de Valdivia, el sismo más grande en la historia humana. El temblor duró hasta el 6 de junio y terminó en Península Pacífico Taitao, cerca del glaciar del Lago Buenos Aires. El terremoto de 1960 fue el más poderoso de todos los tiempos: 9,5

En el lugar de las detonaciones, en Puerto Deseado, no tomaron ninguna medida de prevenir a una emergencia. No avisaron a la policía, ni a los hospitales y nunca informaron a la población. Después de la demolición del edificio de la base naval en la Bahía Uruguay, la gente del pueblo vino al lugar para pescar, se acuerda Pedro Urban. El viejo trabajador ferroviario sigue creyendo que una empresa de Texas quería invertir en la ciudad en el 1960 y estaba haciendo cosas extrañas. La Texas Butadienne abandonó el proyecto fin del 1960 sin dar explicaciones.

El informe oficial del Departamento de Energía (Estados Unidos) describe todos los ensayos con explosivos en el marco de Plowshare que se han hecho desde 1961 hasta los setenta. Según este informe, todos han sido en territorio propio. Dice que antes del 1961 no se ha hecho ninguna explosión -era la época de la moratoria-. Sin embargo, el mismo informe cuenta sin dar mayores detalles que en noviembre de 1960, se aumentó para el Ditchdigger la cantidad de explosivos nucleares necesarios. Mientras en mayo del 1960 estaban previstos 100 kilotones, de repente en noviembre se calculó 200 kilotones. Como llegaron a esta conclusión, el informe no lo dice.

Durante el terremoto en Chile, el presidente Eisenhower estaba descansando en su estancia. Cuando se enteró de la catástrofe y como reaccionó, los documentos no dicen nada. Tampoco se sabe, como respondió el inventor del Ditchdigger, Edward Teller. Este físico tenía una mala reputación como científico, ya que se equivocó muchas veces con pies y metros y no podía distinguir un diámetro y un radio; rara vez sus cálculos -por ejemplo de los cráteres- estaban bien hechos.

Debido a que el sur de Chile estaba poblado muy poco, “solo” murieron en el terremoto dos mil personas. Ríos salieron de su cauce, se formaron nuevos lagos, las montañas se movieron. El maremoto arrojó botes hacia el interior. La corteza terrestre se rompió en una longitud de 1.200 kilómetros, hasta llegar a Puerto Aysén, el volcán Puyehue escupiendo lava y ceniza durante semanas. El 23 de mayo, llegó una ola de diez metros a Hawái, Japón, Filipinas y a la costa oeste de Estados Unidos Allí también, la devastación fue enorme.

Al día siguiente, el Primer Ministro Ben Gurión anunció en la Knesset para la sorpresa completa de todo el mundo la detención de Adolf Eichmann. Eran las 16 horas, tiempo de Israel, o las 9 horas de la mañana, hora de Washington.

La noticia de la detención de este nazi desplazó todas las noticias sobre la peor catástrofe del mundo de las tapas de la prensa mundial. Durante días y semanas se habló del “sensacional secuestro” de Eichmann desde Argentina - hoy sabemos que gran parte de esta versión es mentira, porque fue la CIA que lo detuvo y lo mandó a Israel. Pero en aquel entonces sirvió, nadie preguntó por los ensayos del Pentágono en el sur de Argentina y por la visita de su oficial Herbert York quien llegó a Buenos Aires el mismo día que Eisenhower llegó a la cumbre en París para hablar sobre el desarma y el fin de las pruebas nucleares. Eso fue el 15 de mayo, cuatro días después de que había desaparecido Eichmann en Buenos Aires. Las pruebas nucleares llevadas a cabo a pesar de la moratoria cayeron en el olvido -y aún, después de 50 años- las mantienen en secreto todos los gobiernos involucrados.

Con el secuestro de Eichman, comenzó una campaña de desinformación que perdura hasta nuestros días. Hoy sabemos que gran parte de lo contado sobre este secuestro es mentira, porque fue la CIA la que lo detuvo y lo mandó a Israel.

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LA VERDADERA HISTORIA