CATÓLICOS ALERTA

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ROMA PIDE A OBISPOS CHINOS QUE RENUNCIEN EN
FAVOR DE LOS ELEGIDOS POR EL RÉGIMEN COMUNISTA


25 de enero de 2018 - Bergoglio, siguiendo con su política de "tender puentes", con herejes, cismáticos, apóstatas, paganos, adoradores de ídolos, homosexuales, adúlteros, etc., ahora la pone en práctica con la comunista China. Paradójicamente, la Iglesia Patriótica China, apoyada por el gobierno comunista y excomulgada por S. S. Pío XII, podría (sólo "podría") tener verdaderos obispos y sacerdotes, ya que mantiene los ritos tradicionales, mientras que la Iglesia china que permaneció unida a Roma, precisamente por eso, no los tendría, ya que aceptó todas las reformas conciliares. Continuando con su diabólica misión, Francisco con una magistral movida, uniría la secta conciliar con el régimen chino, afin a sus ideas de izquierda y terminaría con la sucesión apostólica, que APARENTEMENTE tendría la Iglesia Patriótica, dado que con esta unión adoptaría los ritos conciliares. La realidad es que Bergoglio sigue con sus apostasías y esto constituye una traición a los heroicos mártires del comunismo.


En China, las autoridades comunistas, en época de Mao, buscaron neutralizar la fe católica del mismo modo que los revolucionarios franceses en 1792, es decir, creando una Iglesia ‘patriótica’ paralela, con su propia estructura clerical, a las órdenes del Partido. Roma no admitió esta situación, naturalmente, de modo que en cada diócesis había dos obispos, uno ‘falso’ y otro legítimo, aunque el segundo estaba habitualmente en la cárcel o, al menos, actuando en la clandestinidad.

Pero ahora, la política vaticana de acercamiento a China parece consistir en un paulatino reconocimiento de esa falsa Iglesia controlada por el poder político, en detrimento de los fieles que soportaron toda persecución por mantenerse fieles a Roma.

04/01/2018, Wenzhou (AsiaNews) – Mons. Pedro Shao Zhumin de Wenzhou está nuevamente libre, luego de 7 meses. El obispo de Wenzhou (Zhejiang), reconocido por la Santa Sede, pero no por el gobierno, está nuevamente libre. Desde el 18 de mayo que se encontraba fuera de su diócesis, tras ser llevado por la policía de la seguridad y miembros de la Oficina de Asuntos religiosos. Desde ayer, él es libre de moverse, y ya no está flanqueado por personal de seguridad. Fuentes de AsiaNews en Wenzhou afirman que aún no se encuentra en su ciudad, sino que está en Xining (Qinghai), a 2500 km de Wenzhou, lugar de donde fue llevado por la policía.

Aún no queda claro cuál fue el motivo de su liberación. Según algunos fieles, ésta ha sido fruto de la campaña de ayuno y oración lanzada por la diócesis el 18 de diciembre pasado (v. foto), que enseguida se difundió en todo el mundo. Al liberarlo, la policía busca evitar que su caso adquiera mayor relevancia internacional. En los últimos meses, se había expresado a favor de su liberación el embajador alemán en Beijing, Michael Clauss. También la Santa Sede había expresado preocupación por su suerte.

La última vez que había sido visto fue el 11 de septiembre en el hospital Tongren de Beijing, donde se iba a someter a una cirugía en el oído. En aquella ocasión, él envió un mensaje a través de su cuenta de Wechat, pidiendo a sus fieles que rezaran por él, pero que no lo visitasen. Luego de la operación, y siempre custodiado por la policía, él fue llevado a Xining para su recuperación.

Las fuentes de AsiaNews afirman que, antes de regresar a Wenzhou, él deberá pasar por Beijing: tendrá que ir al hospital donde fue tratado, y allí debieran colocarle un instrumento para la audición en su oreja.

En todos estos meses, la policía ha ejercido presiones psicológicas sobre el obispo para hacer que éste adhiera a la Asociación Patriótica, el organismo del Partido que proyecta una Iglesia independiente de la Santa Sede. Ante su negativa, a principios de diciembre, los representantes de asuntos religiosos han pedido que firmara una hoja para suscribir las cuatro condiciones para recibir el reconocimiento del gobierno. Las mismas comprenden su apoyo al principio de una Iglesia independiente; el apoyo al auto-nombramiento y a la auto-ordenación [de obispos]; la concelebración con un obispo ilícito, no reconocido por el Vaticano; la sumisión a nuevos reglamentos religiosos que serán implementados en febrero próximo. Pero Mons. Shao también se negó a esto.

La comunidad católica de Wenzhou – cerca de 130.000 fieles – durante décadas estuvo dividida entre oficiales y no oficiales: hay más de 80.000 personas que pertenecen a la comunidad no oficial. Los sacerdotes suman 70, divididos equitativamente entre las dos ramas. Mons. Shao, de 54 años, a pesar de ser miembro de la Iglesia “subterránea”, también es apreciado por la comunidad oficial. (¿Cuánto demorará el Vaticano en pedirle que renuncie para poner en su lugar a uno de "la Patriótica?

Ya le ha pedido al "obispo" legítimo de Shantou, en Cantón, Pedro Zhuang Jianjian, que abdique para dejar su puesto a un obispo excomulgado por su pertenencia a la Iglesia Patriótica José Huang Bingzhang. Además, José Guo Xijin, obispo no reconocido por el Gobierno, no solo deberá abandonar su puesto al frente de la diócesis de Mindong, también en Cantón, sino que lo hará para ponerse al servicio, como obispo auxiliar, del cismático Vicente Zhan Silu.

Es la segunda vez que el Vaticano pide a Zhuang, ordenado en secreto en 2006 y reconocido por Pekín solo como sacerdote, que abdique en Huang Bingzhang, desde hace tiempo diputado del Parlamento chino.

La primera vez, según fuentes de AsiaNews, Zhuan decidió a la carta del pasado 26 de octubre conminándole a que dimitiera, expresando su deseo de “llevar la cruz de haber desobedecido”. Tuvieron que intervenir las autoridades, que el pasado diciembre llevaron escoltado a Zhuang desde su diócesis del sur a Pekín para reunirse con representantes del Gobierno y del Vaticano. No se le ha permitido la compañía de ninguno de sus sacerdotes.

Se especula que la máxima autoridad vaticana presente en la citada reunión sería Monseñor Claudio Maria Celli que, aunque retirado, se ocupa desde 2014 de las negociaciones entre el Vaticano y las autoridades chinas para normalizar las relaciones entre la Iglesia y Pekín.

Naturalmente, las negociaciones se mantienen en absoluta discreción, pero noticias como esta parecen confirmar, al menos, parte del acuerdo alcanzado: los católicos chinos tendrán paz en su tierra si la Santa Sede reconoce como legítimos a los prelados de la cismática Iglesia Patriótica. Según la fuente citadada por AsiaNews, al conocer de nuevo la orden del Vaticano por boca de su representante habría roto a llorar.

Los obispos legítimos están divididos, muchos de ellos frontalmente opuestos a aceptar a titulares episcopales como Huang, oficialmente excomulgado y ordenado obispo con la oposición de Roma. “No sé cómo acabará todo esto -ha declarado un "obispo" que ha pedido permanecer anónimo a AsiaNews-, pero esta es una solución muy fea”.

La versión del Vaticano de todo este asunto es marcadamente diferente. Un oficial de la Curia cercano a la polémica china asegura que la carta dirigida a Zhuang se limitaba a recabar su opinión sobre el obispo cismático Huang. El obispo emérito de Hong Kong, Cardenal Zen, sin embargo, ha confirmado la otra y más ominosa versión de los hechos.

Ver:

S, S. Pío XII:

  • CUPIMUS IMPRIMIS, Sobre la situación religiosa en China, 18/1/1952.
  • AD SINARUM GENTEM, Encíclica sobre la situación religiosa en China, 7/10/1954
  • AD APOSTOLORUM PRINCIPIS SEPULCRUM, Constitución Apostólica dirigida a los católicos chinos, tratando la situación religiosa en su país y las Consagraciones Episcopales no autorizadas por la Santa Sede Apostólica 29/6/1958

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