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MARÍA ES LA MEDIADORA
DEL CIELO Y DE LA TIERRA

San Epifanio: Homilia V sobre las alabanzas a la Madre de Dios


 MARÍA ES LA MEDIADORA DEL CIEL Y DE LA TIERRA - San Epifanio: Homilia V sobre las alabanzas de la Madre de Dios

¿Que dire? ¿Como hablaré de la ilustre y Santa Virgen? Ya que exceptuando sólo a Dios, ella es superior a todos; mas bella por naturaleza que los mismos querubines, los serafines y toda la milicia angélica. Por lo cual, ninguna lengua es suficiente, ni en la tierra ni en el cielo, para cantar sus alabanzas.

Virgen bienaventurada, paloma pura y esposa celestial, María, cielo, templo y trono de la divinidad, a ti te pertenece Cristo, sol resplandeciente del cielo y de la tierra. Nube luminosa, que has recibido del dielo, para iluminar a la tierra, su sol más brillante: Cristo.

Salve, llena de gracia, puerta del cielo, de quien evidente y claramente habla el profeta cuando en el Cantar de los cantares exclama: "Eres un jardín cerrado, hermana mía, esposa mía; eres un jardín cerrado, una fuente sellada". La Virgen es el lirio inmaculado que engendró la rosa inmarcesible, Cristo. ¡Santa Madre de Dios, oveja inmaculada que has dado a luz al Cordero, a Cristo, el Verbo Encarnado en ti!

El prodigio admirable

¡Oh Virgen Santísima, que has causaado la admiración de los ejércitos angélicos! Es un prodigio admirable ver en los cielos una mujer vestida de sol, llevando la luz en sus brazos; es un prodigio que causa la admiración de los cielos el que el seno de la Virgen lleve al Hijo de Dios; es un prodigio que causa la admiración de los cielos ver al Señor de los ángeles hecho hijo de la virgen.

Los ángeles acusaban a Eva, mas ahora glorifican a María que levantó a Eva caída e introdujo a Adán en el cielo después de haber sido expulsado del paraíso. Ella es la mediadora del cielo y de la tierra, que realizó la unión entre ambos.

La gracia de María

La gracia de la santísima Virgen es inmensa. De ahí que Gabriel comienza por saludarla diciendo: "Salve, llena de gracia", tú que eres un cielo resplandeciente. "Salve, llena de gracia", tú que eres una urna de oro que contiene el maná celestial. "Salve llena de gracia", que sacias a los sedientos con la dulzura de la fuente perenne. "Salve", santísima Madre Inmaculada que engendraste a Cristo, que existía antes que tú. "Salve", púrpura regia que vestiste al Rey del cielo y de la tierra. "Salve", libro profundísimo, que diste a leer al mundo el Verbo, Hijo del Padre.

DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
SANTORAL