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MEDALLA DE SAN BENITO:
DE EXTRAORDINARIO VALOR EXORCÍSTICO
Y DISPENSAFORA DE GRACIAS


MEDALLA DE SAN BENITO: DE EXTRAORDINARIO VALOR EXORCÍSTICO Y DISPENSAFORA DE GRACIAS

Las medallas de San Benito tienen valor exorcístico, pero hay varias cosas que se desconocen de ellas o se interpretan mal. Aquí se describe como es la Medalla de San Benito, para que sirve, como nos protege, cómo se bendice, que indulgencias se obtienen por su uso, y luego damos una serie de oraciones que se deberían rezar para potenciar el efecto de la medalla.

LA HISTORIA DE SAN BENITO

San Benito de Nursia, Italia (AD 480-543), hermano gemelo de Santa Escolástica, es considerado como el padre del monacato occidental, y su “Regla de San Benito” vino a ser la base de la organización para muchas órdenes religiosas (la propia Orden tiene su base en Monte Cassino, Italia, a unos 80 kilómetros al sur de Roma).

Benito nació en Nursia. Fundó monasterios en Subiaco y sus alrededores y luego en Monte Cassino. Enseñó a sus discípulos a cantar las alabanzas a Dios en la Liturgia de las Horas; a tomar como guía el Evangelio, a trabajar cuidando todo lo que hay en la creación como “vasos sagrados del altar”, a vivir en el amor y el servicio mutuo y a responder a las necesidades de los cristianos.

Para comprender el simbolismo de la Medalla, debes saber de este evento en la vida de San Benito: había estado viviendo como un ermitaño en una cueva durante tres años, famoso por su santidad, cuando una comunidad religiosa llegó a él después de la muerte de su abad y le pidió a Benito tomar su relevo.

A algunos de los “monjes” no les gustó este plan y trataron de matarlo con pan y vino envenenado. Al igual que San Juan se salvó milagrosamente de ser envenenado, porque cuando San Benito hizo la señal de la cruz sobre estas cosas, supo que estaban envenenados, por lo que cayó la copa y encomendó a un cuervo para llevarse el pan.

LA MEDALLA DEL JUBILEO DE SAN BENITO

Medalla del Jubileo

FRENTE

Un lado de la medalla lleva la imagen de San Benito, con una cruz en la mano derecha y la Santa Regla en la izquierda.

De un lado de la imagen está una taza, por el otro, un cuervo, y por encima de la copa y el cuervo están inscritas las palabras: “Crux Sancti Patris Benedicti” (Cruz del Santo Padre Benito). En el margen de la medalla se representa la leyenda “Ejus en obitu nostro praesentia muniamus”(Permite que en nuestra muerte, ser fortalecido por su presencia).

REVERSO

En la parte superior de la cruz, por lo general se encuentra la palabra Pax (paz) o el monograma IHS (Jesús).

El reverso de la medalla lleva una cruz con las letras iniciales de las palabras: “Crux Sacra Sit Mihi Lux” (La Santa Cruz sea mi luz), escrito hacia abajo en la barra perpendicular; las letras iniciales de las palabras: “Non Draco Sit Mihi Dux “ (No permitas que el dragón sea mi guía), en la barra horizontal, y las letras iniciales de “Crux Sancti Patris Benedicti” en los ángulos de la cruz.

Alrededor del margen están las letras iniciales del dístico:“Vade retro Satana, Nunquam Suade Mihi Vana – Sunt Mala Quae Libas, Ipse Venena Bibas” (Vete, Satanás, no me sugieras tus vanidades – mal están las cosas que tú pretendes, bebe tú, tu propio veneno).

LA HISTORIA DE LA MEDALLA DEL JUBILEO

La medalla que acabamos de describir es la medalla llamado del jubileo, que llamó la atención por primera vez en 1880, para conmemorar el catorce centenario del nacimiento de San Benito. La Archiabadía de Monte Cassino tiene el derecho exclusivo de esta medalla.

La medalla de San Benito ordinaria por lo general difiere de la anterior en la omisión de las palabras “ejus en obitu etc”, y en algunos detalles sin importancia.(Para las indulgencias conectadas con ella ver Beringer, “Die Ablassé”, Paderborn, 1906, p. 404-6).

LOS ORÍGENES ANTIGUOS DE LA MEDALLA

Es dudoso cuando se originó la Medalla de San Benito. Durante un juicio por brujería en Natternberg cerca de la abadía de Metten en Baviera en el año 1647, las mujeres acusadas declararon que no tenían ningún poder sobre Metten, que estaba bajo la protección de la cruz.

Bajo la investigación, una serie de cruces pintadas, rodeadas por las letras que se encuentran ahora en la medalla benedictina, fueron encontrados en las paredes de la abadía, pero su significado había sido olvidado.

Por último, en un viejo manuscrito, escrito en 1415, se encontró un cuadro que representa a San Benito sosteniendo en una mano un bastón que termina en una cruz, y un pergamino en la otra.

Estaban escritas por completo las palabras de las cuales las misteriosas letras eran las iniciales. Medallas con la imagen de San Benito, una cruz, y estas letras comenzaron a ser distribuidas en Alemania, y pronto se extendió por Europa. Ellas fueron aprobadas por Benedicto XIV en sus escritos del 23 de diciembre de 1741, y el 12 de marzo de 1742.

LA PROTECCIÓN DE LA MEDALLA

  • Para destruir la brujería y todas las demás influencias y obsesiones diabólicas;

  • Para impartir protección a las personas tentadas, engañadas, o atormentadas por espíritus malignos;

  • Para obtener la conversión de los pecadores en la Iglesia Católica, especialmente cuando se encuentran en peligro de muerte;

  • Para servir como una armadura contra la tentación;

  • Para destruir los efectos del veneno;

  • Para asegurar un parto oportuno y saludable para los niños;

  • Para brindar protección contra las tormentas y los rayos;

  • Para servir como un remedio eficaz para dolencias corporales y un medio de protección contra las enfermedades contagiosas.

  • Quienes lleven la medalla de San Benito, como un sacramental que es, a la hora de la muerte serán protegidos de todo mal siempre que se encomienden al Padre Celestial, se confiesen y reciban la comunión o al menos invoquen el nombre de Jesús con profundo arrepentimiento.

CÓMO USAR LA MEDALLA

  • En una cadena alrededor del cuello;
  • Adjunta a un rosario;
  • En el bolsillo o en el bolso,
  • Colocada en su coche o en casa;
  • Situada en los cimientos de un edificio;
  • Situada en el centro de una cruz.

Para que tenga efecto debe estar bendecida y es fuente de Gracias cuando se piden rezándole a San Benito las oraciones que publicamos más abajo.

BENDICIÓN DE LA MEDALLA DE SAN BENITO

Las medallas de San Benito pueden ser bendecidas por cualquier sacerdote, no necesariamente un benedictino.

Bendición y Exorcismo de la medalla de San Benito

V. Adjuntorium nostrum in nomine Domini
R. Qui fecit coelum et terram.

Exorciso vos, numismata, per Deum Patrem + omnipotentem, qui fecit coelum et terram, mare et omnia quae in eis sunt: omnis virtus adversarii. omnis exercitus diaboli, et omnis incursus; omne phantasmata Sathanae, eradicare et effugare ab his numismatibus, ut fiand omnibus, qui eis usuri sunt, salus mentis et corporis, in nomine Dei Patris + omnipotentis, et Jesu Christi + Filii ejuis, Domini Nostris, et Spiritus Sancti + Paracliti, et in charitate ejusdem Domini Nostri Jesu Christi, qui venturus est judicare vivos et mortuos et saeculum per ignem.
R. Amén

Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison. Pater Noster, etc.
V. Et ne nos inducas in tentationem.
R. Sed libera nos a malo.
V. Salvos fae servos tuos.
R. Deus meus, sperantes in te.
V. Esto nobis, Domine, turris fortitudinis.
R. A facie inimici
V. Deus virtutem populo suo dabit.
R. Dominus benedicet populum suum in pace.
V. Mitte eis, Domine, auxilium de Sancto.
R. Et de Sion tuere eos.
V. Domini exaudi orationem meam
R. Et clamor meus ad the veniat.
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritus tuo.

Oremus. Deus omnipotens, omnium bonorum largitor, supplices te rogamus ut per intercessionem sancti Patris Benedicti his sacris numismatibus, litteris et characteribus a the designatis, tuam benedictionem + infundas, ut omnes, qui ea gestaverint, ac bonis operibus intenti fuerint, sanitatem mentis et corporis, et gratiam sanctificationis, atque indulgentias nobis concessas consqui mereantur, omnesque diaboli insidias et fraudes per auxiliam misericordiae tuae effugere valeant, et in conspectu tuo sancti et inmaculati appareant. Per Dominum, etc.

Oremus. Domine Jesu, qui voluisti pro totius mundi redemptione, de Virgine nasci, circumcidi, a Judaeis reprobari, Juadae osculo tradi, vinculis alligari, spinis coronari, clavis perforari, inter latrones crucifigi, lancea vulnerari et tandem in crucem mori: per tuam sanctissimam Passionem humiliter exoro, ut omnes diabolicas insidias et fraudes expellas ab eo, qui Nomen sanctum tuum his litteris et characteribus a te designatis devote invocaverit, et eum ad salutis portum perducere digneris. Qui vivis et regnas, etc.
Benedctio Dei Patris + omnipotentis, et Filii + et Spiritus + Sancti descendat super haec numismata, ac ea gestantes, et maneat semper, In nomine Patris + et Filii + et Spiritus Sancti. Amen. (Aspergatur aqua benedicta).

INDULGENCIAS DECRETADAS POR LA IGLESIA

Usando habitualmente la medalla del jubileo se pueden ganar todas las indulgencias conectadas con la medalla ordinaria y, además:

1) Todas las indulgencias que se podrían obtener al visitar la basílica, la cripta y la torre de San Benito en Montecasino (Pío IX, 31 de diciembre de 1877)

2) El 12 de marzo de 1742, el Papa Benedicto XIV, otorgó indulgencia plenaria a la medalla de San Benito si el cristiano o cristiana que la lleva consigo se confiesa, recibe la santa Comunión, ora por el Santo Padre en las grandes fiestas y durante esa semana reza el santo rosario, visita a los enfermos, ayuda a los pobres, enseña la Fe o participa en la Santa Misa.  Las grandes fiestas son Navidad, Epifanía, Pascua de Resurrección, Ascensión, Pentecostés, la Santísima Trinidad, Corpus Christi, La Asunción, La Inmaculada Concepción, el nacimiento de María, y la de San Benito.

3) La indulgencia plenaria en la fiesta de Todos los Santos (desde alrededor de las dos de la tarde del 1 de noviembre al atardecer del 2 de noviembre), varias veces al día (toties quoties), después de la confesión y la Santa Comunión, visita a una iglesia u oratorio público, orando allí de acuerdo a las intenciones del Papa, a condición de que se vea impedido de visitar una iglesia u oratorio público de los benedictinos por enfermedad, recinto monástico esté a una distancia de por lo menos 1000 pasos. (Decr. 27 de febrero 1907, en el Acta S. Sedis, LX, 246).

4) Indulgencias parciales.

200 días de indulgencia, si uno visita una semana a los enfermos o visita la Iglesia o enseña a los niños la Fe.

7 años de indulgencia, si uno celebra la Santa Misa o está presente, y ora por el bienestar de los cristianos, o reza por sus gobernantes.

7 años si uno acompaña a los enfermos en el día de todos los Santos.

100 días si uno hace una oración antes de la Santa Misa o antes de recibir la sagrada Comunión.

Cualquiera que por cuenta propia por su consejo o ejemplo convierta a un pecador, obtiene la remisión de la tercera parte de sus pecados.

Cualquiera que el Jueves Santo o el día de Resurrección, después de una buena confesión y de recibir la Eucaristía, rece por la exaltación de la Iglesia, por las necesidades del Santo Padre, ganará las indulgencias que necesita.

Cualquiera que rece por la exaltación de la Orden Benedictina, recibirá una porción de todas la buenas obras que realiza esta Orden.

LA CRUZ DE LA BUENA MUERTE

LA CRUZ DE LA BUENA MUERTE

Este crucifijo es conocido como “La Cruz de la Buena Muerte”, no sólo debido a las propiedades exorcísticas de la medalla y la imagen del Cuerpo de Cristo, sino también por el patrocinio especial de San Benito basada en su muerte.

El Papa San Gregorio Magno (AD ca 540-604) describe su muerte en su diálogo:

Seis días antes de dejar este mundo que él dio órdenes para que su sepulcro se abriera, y al instante cayó en una fiebre intermitente, que lo quemaba, y cuando ya la enfermedad aumentaba día a día, en el sexto día mandó a sus monjes a llevarlo al oratorio, donde recibió el Cuerpo y la Sangre de Cristo nuestro Salvador, y su débil cuerpo después de haber sostenido las manos de sus discípulos, se levantó con sus propias manos y las levantó hasta el cielo, y como estaba en modo orante, entregó su espíritu.

La indulgencia plenaria se concederá en las condiciones habituales para alguien que, en la hora de su muerte, bese, acaricie, o haga otra reverencia al crucifijo, y encomiende su alma a Dios.

ORACIONES A SAN BENITO

CORONILLA DE SAN BENITO

La Corona de San Benito es muy fácil de rezar. Se comienza rezando el Credo, seguido por tres cortas jaculatorias tomadas de la Medalla de San Benito. Cada jaculatoria se dice tres veces y al final se acompaña de un Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Se finaliza con una oración, unas letanías a San Benito y otra oración final de intercesión y de petición de una gracia o favor.

CREDO

Creo en Dios Padre, Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

JACULATORIAS DE LA MEDALLA DE SAN BENITO

¡Que la Santa Cruz sea mi Luz,
y que el demonio no sea mi guía! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

¡Retrocede, Satanás,
no me persuadirás de cosas vanas! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Lo que me presentes, será inútil…
¡bebe tú mismo de tu propio veneno! [Tres veces] Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

ORACIÓN

Padre Eterno, en unión con tu Divino Hijo y el Espíritu Santo, y a través del Inmaculado Corazón de María, yo te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí por toda la eternidad.

Oh! Padre Eterno, concédenos el Reino del Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Yo repetiré esta oración por puro amor, con cada latido de mi corazón y en cada uno de mis suspiros. Amén.

(Si se deseas, se puede rezar también una Salve).

LETANÍAS DE SAN BENITO

Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo, Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Cristo escúchanos……Cristo escúchanos.
Padre del Cielo Dios……Ten piedad de nosotros
Hijo Redentor del mundo……Ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad Único Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa María ……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Gloria de los Patriarcas……Ruega por nosotros.
Cumplidor de su Santa Regla……Ruega por nosotros.
Retrato de todas las virtudes……Ruega por nosotros.
Ejemplo de perfección……Ruega por nosotros.
Perla de santidad……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Sol que reluce en la Iglesia de Cristo……Ruega por nosotros.
Estrella que reluce en la Casa de Dios……Ruega por nosotros.
Inspirador de muchos santos……Ruega por nosotros.
Serafín de fuego……Ruega por nosotros.
Querubín transformado……Ruega por nosotros.
Autor de cosas maravillosas……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Dominador de los demonios……Ruega por nosotros.
Modelo de monjes……Ruega por nosotros.
Erradicador de ídolos……Ruega por nosotros.
Honor de los confesores de la fe……Ruega por nosotros.
Consolador de las almas……Ruega por nosotros.
Ayuda en las tribulaciones……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, satisfácenos Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros Señor

ORACIÓN DE PETICIÓN

Te saludamos con filial afecto, Oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Multiplica el número de tus hijos, y santifícalos. Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y protección. Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos.

Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Aparta de nosotros en aquella hora suprema las acechanzas del demonio, y aliéntanos con tu dulce presencia.

Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos
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Oh! Padre Eterno, te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí para siempre. Amén.

NOVENA PARA PETICIÓN A SAN BENITO

Se repite por nueve días consecutivos.

Glorioso San Benito, modelo sublime de la virtud, vaso puro de la Gracia Divina. He aquí que yo humildemente arrodillado a tus pies. Te imploro en tu misericordia que ores por mí ante el trono de Dios. A ti recurro en los peligros que a diario me rodean. Protégeme contra mi egoísmo y mi indiferencia a Dios y a mi prójimo. Inspírame para que te imite en todas las cosas. Que tu bendición esté siempre conmigo, para que yo pueda ver y servir a Cristo en los demás y trabajar por su Reino.

Obtén amablemente de Dios estos favores y gracias que necesito tanto en las pruebas, las miserias y aflicciones de la vida. Tu corazón estaba siempre lleno de amor, compasión y misericordia para con los que estaban afligidos o preocupados de alguna manera. Nunca dejaste sin consuelo y asistencia a nadie que recurriera a ti. Por lo tanto, invoco tu intercesión poderosa, confiando en la esperanza de que escucharás mis oraciones y obtendrás para mí la gracia especial y el favor que sinceramente imploro.

[Mencionar tu petición]

Ayúdame, gran San Benito, vivir y morir como hijo fiel de Dios, para funcionar en la dulzura de su voluntad amorosa, y alcanzar la felicidad eterna del cielo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Nota: Haz una Novena a San Benito y si no obtienes respuesta, haz otra novena por otros nueve días y si sigue sin haber respuesta haz otra novena de nueve días más. Sin embargo, si aún no hay respuesta después de 27 días no lo hagas más y ora para descubrir que es lo que realmente Dios quiere sobre el caso que le pides. 

Tomado de: Foros de la Virgen María

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SANTORAL DEL MES DE JUNIO

TIEMPO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS