CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

Revista Roma N° 9 - Mayo de 1969
DECLARACIONES OPORTUNAS

Monseñor Antonio Corso


26 de febrero de 2018 - En la actualidad, es muy fácil señalar con dedo acusador a quienes, con la perspectiva que nos da el tiempo transcurrido, juzgamos que no estuvieron a la altura de las circunstancias. Hay que ponerse en sus zapatos: pensaban que los usurpadores de la Sede de Pedro eran verdaderos Papas y que el famoso “Concilio”, manipulado con habilidad por el enemigo, tenía que ser acatado. Fueron muy pocos, POQUÍSIMOS, los que se dieron cuenta. Publicamos el siguiente artículo, por considerar interesante dar a conocer el pensamiento de un obispo (entonces todavía eran verdaderos obispos), que quería permanecer fiel. ¿Nos parece demasiado ciego? ¡Quizás! Resulta más fácil tomar posiciones desde el llano, cuando no se tiene cobre las espaldas la responsabilidad episcopal.


Juzgamos de interés presentar a nuestros lectores algunas de las respuestas de Monseñor Antonio Corso, Obispo de Maldonado, Punta del Este, al reportaje que le efectuaran los señores Julio Vilar del Valle y Domingo Burgueño, publicado en el diario “La Mañana’’ (Edición del Interior) de Montevideo, él 13 de abril del corriente año.

¿Qué opina del desmantelamiento de las iglesias?

Eso responde a la “operación ciclón” que ha inspirado el corrosivo “progresismo” —herejía modernista— que ha infestado buena parte del mundo. Y lo grave es que invocan al Concilio para hacer cuanta tropelía se les ocurre... y así emprendieron cual “guerra santa”, el desmantelamiento de los lugares de culto, desfigurando hasta las líneas arquitectónicas de algunos de nuestros templos que debían ser intocables.. . Basta leer una sola vez los documentos conciliares donde se ordena todo lo contrario. El respeto del arte, las legítimas tradiciones, la veneración de las imágenes están ordenadas por el Concilio. Lo que Ud. señala caracteriza esta época, que impotente para la creación, se muestra capaz de la demolición no sólo material, sino también de los valores espirituales. . .

¿Considera que la Religión Católica es sólo para intelectuales, como parece sugerirlo el lenguaje empleado en las últimas pastorales?

Evidentemente no. La religión es para todos, incluso para los analfabetos. El Evangelio es sencillo y fácil; así debe ser nuestro lenguaje. Dejando de lado las pastorales quiero fijar mi atención en esas predicaciones, cada vez más frecuentes, en las que se utilizan términos doctorales, sociológicos, económicos y también tecnológicos, que la mayoría de la gente no entiende. Vivimos la gran paradoja. En la época del pastoralismo declamado, muchos pastores de almas hablan un lenguaje incomprensible, no son entendidos... hablan en difícil. Si antes el latín era obstáculo para comprender ciertas partes de la Liturgia, hoy día ese estilo nuevo, frecuentemente gnóstico, hace incomprensible el mismo idioma nativo. La soberbia de querer cambiar todo, de preferir la novedad porque es novedad, enferma a muchas personas que tienen la obsesión de ser “modernos”; no importa en qué, ni de qqué manera., y a costa de qué valores. Esta manifestación de la soberbia hace olvidar a muchos las elementales leyes del sentido común y la psicología. Lo fácil lo convierten en difícil.

¿Cómo debe ser, según Ud. el sacerdote de hoy?

Como siempre y como Cristo: Santo. Esto es lo primero. Tiene una función invariable que depende de su misma esencia. Participa del único sacerdocio de Cristo; que debe ponerse al día como lo señala el Concilio en aquello que por ser mudable hay que cambiar, no es para hacer perder la cabeza a nadie, aunque no pocos, por desgracia, parecen perderla. El “progresismo” ha lavado algunos cerebros clericales, que los ha desorientado de tal manera, que se ven precisados a preguntarse para qué sirve el sacerdote? ¿Qué debe hacer? Y... así lo dicen: están en “búsqueda. . .”. El Concilio le dedicó fragmentos de los Nros. 2 y 3. “Los Presbíteros, pues, ya se ocupen en oración y actos de adoración, ya prediquen la Palabra, ya ofrezcan el Sacrificio Eucarístico, ya administren los demás Sacramentos, ya ejerciten otros ministerios en favor de los hombres, contribuyen al incremento de la gloria de Dios y a que los hombres avancen en la vida divina”. Y tomándolo de S. Pablo nos dice: “los Presbíteros, tomados de entre los hombres e instituidos en favor de los hombres para las cosas que miran a Dios, para ofrecer ofrendas y sacrificios por los pecadores, habitan como hermanos con los demás hombres”. En pocas palabras, el sacerdote de hoy y de siempre debe ofrecer el Sacrificio de la Misa, predicar, y santificar a las almas y con su vida y ministerio procurar la gloria de Dios Padre en Cristo.

¿Por qué los católicos que se autotitulan “progresistas”, no aclaran qué entienden por revolución y cambio de estructuras?

¡El porqué es filosofía y vaya a saber qué filosofía tienen estos “progresistas revolucionarios”! Como dice el refrán: a río revuelto ganancia de pescador. Términos vagos e imprecisos o utilizados con sentido equívoco los escuchamos desde distintas tiendas, como por ejemplo: católicos y comunistas hablan de revolución y reformas de estructuras y si no se afinan y precisan bien los términos, podemos ver lo que a veces vemos, confusiones inimaginables. El proclamar la revolución y declamar las reformas de estructuras, así indiscriminadamente, es capitalizar todo cuanto se haga para la cuenta corriente del comunismo internacional. Sobre la Revolución como se habla en América, ya el Papa habló muchas veces, pronunciándose en contra. También lo hicimos nosotros en la carta pastoral del 31 de mayo pasado. El tema del cambio de estructuras, es hoy día, como una varita mágica que arregla todas las cosas. De que hay estructuras susceptibles de cambio, ¿quién lo duda? ¡Habría que cambiarlas por quien corresponde, parcial o totalmente, según sea necesario. Esto responde a la misma naturaleza de las cosas, que sirven al hombre para conseguir el fin para el que fue creado. Pero el declamar las reformas de estructuras sin señalar ninguna, el declamar las reformas de estructuras sin proponer ninguna susyitutiva mejor que las existentes, es hacerle coro y caldo gordo a los que ya tienen prefabricadas las estructuras con material extranjero totalitario, cuyos propietarios esperan las condiciones propicias, para instalarse como lo han hecho en todas partes donde pudieron. Y quien proclama y declama las reformas dentro y fuera de la Iglesia y no comienza por la reforma interior para una vida más acorde a los principios que se dicen profesar, no dudo en calificarlo farsante, porque ninguna reforma vale si no mejoramos interiormente. ¡Con cuánta frecuencia vemos reformadores de prójimos que son incapaces de reformarse a sí mismos!

Termino su pregunta con esta expresión: los progresistas no aclaran qué entienden por Revolución y cambio de estructuras porque así conviene no aclarar por ahora, pero cuando llegue el momento lo dirán sin empacho; con una de esas revoluciones, pasamos a la estructura comunista.

¿Puede el marxismo dar una solución para nuestros problemas en lo económico, político o social?

El marxismo que se instaló primero en pueblos prácticamente esclavos, ya en cincuenta años ha demostrado su fracaso. En un pueblo como el nuestro con vocación a la libertad de los hijos de Dios, como todos los pueblos, jamás podrá aceptar las presuntas soluciones que suponen la eliminación de uno de los atributos humanos más esenciales como lo es la libertad, y dentro de esa mística materialista atea.

Le advierto que con esto no quiero caer en el simplismo de canonizar los defectos que en otros sistemas existen, y aún en el nuestro; los hombres deben eliminar y purificar los vicios y defectos de aquellos sistemas y ordenamientos que dificultan al hombre ser lo que debe ser. Donde el hombre sea explotado por otro hombre o como una cosa, o por un grupo de hombres, o por el Estado, o por un partido, la condición es de esclavo y ninguno que se precie de ser hombre puede aceptarlo.

¿Qué opina del marxismo católico?

Su pregunta me hace reír. Pero intuyo el por qué me la hace. Es imposible que tal cosa acontezca, a no ser que se haya perdido la cabeza. Mientras el marxismo sea marxismo y en su esencia materialista ateo, “jamás de los jamases” como decía un viejo profesor, puede darse ese “matrimonio”.

¿El derecho canónico está aún vigente o ha sido sustituido?

Esta pregunta es interesante. El Derecho Canónico está en plena vigencia todavía. En algunas cosas ha comenzado a ser reformado por las decisiones Pontificias y a instancias del Concilio. Sabido es que una Comisión de expertos está trabajando intensamente en su reforma y en esta reforma verá el “aggiornnamento” que quiere la Iglesia y no en esos hechos consumados que repetidos aquí y allí presionan para obtener ciudadanía legal. Al frente de esta Comisión está el Card. Pericie Felice que fuera Secretario del Concilio Vaticano II.

¿Tiene seminaristas, por qué no los manda al Seminario Interdiocesano?

Sí, tengo varios seminaristas, no son muchos; cuando se inició la Diócesis había solo uno, ahora son ocho. Los seminaristas los mando a formar donde creo pueden recibir la mejor educación de su vocación.

¿Tolera en sus Diócesis las Misas domésticas que son tan frecuentes en otras Diócesis?

En mi Diócesis, que yo sepa, esas Misas no se realizan y tampoco las permitiría porque están absolutamente prohibidas. Ud. sabe que la vieja filosofía de los hechos consumados, está tomando cuerpo cada vez mayor para obligar a la autoridad, como un mal menor, a conceder una nueva novedad que no pasa de ser novelería. Y en ese camino nos encontramos, cuando se invita a los laicos a recibir en sus propias manos la sagrada Comunión y a comulgar sin autorización, bajo las dos especies; parece una conjura internacional... y se multiplican las rebeldías, las más de las veces impunemente.

¿Qué piensa de los sermones políticos?

Están fuera de lugar. Ni es el sacerdote la persona indicada para estos temas, ni es la cátedra sagrada la que debe interiorizarse con problemas temporalistas y de libre discusión. El sacerdote, que se tira a predicar en política, no sólo es mal sacerdote sino también es mal político.

¿Qué opina del “Meaculpismo” de los sacerdotes respecto de la Iglesia “Preconciliar”?

El “meaculpismo” reinante dentro y fuera de fronteras es producto del lavado cerebral que realizan los maestros del “progresismo”. Tiene su semejanza a los enjuiciados en los países de la cortina de hierro, donde todos se declaran culpables! Los “mea-culpistas” son los candidatos natos a la pérdida de la fe, y sembrando la duda causan la apostasía de muchas, pero muchas almas. Son desertores y producen la deserción. La Iglesia de antes y después del Concilio es la misma de siempre, de todos los Papas y de todos los Concilios; ésa es la única Iglesia de Cristo.

¿Si considera que corresponde demorar el bautismo de los niños bajo pretexto de la preparación de los padrinos?

De ninguna manera. Dada la condición de que exista la garantía de educación cristiana del bautizando, no.se puede ni se debe diferir el bautismo. Es bueno preparar tanto a los padres como a los padrinos para cumplir bien con la misión que tienen; es un proceso de educación que no se improvisa. Una imposición imprudente produce efectos negativos. Los bautizos llamados comunitarios porque se hacen en conjunto, es una aspiración que para lograrse pacíficamente y sin molestar necesita tiempo y perseverancia; pero esa circunstancia, de ser en un solo día determinado, a hora fija, multiplica las dificultades de muchos. La pastoral elemental nos dice que no se pueden prohibir los bautismos individuales. Nuestros buenos sacerdotes de campaña lo saben muy bien.

¿La música “beat” favorece la devoción en la Iglesia?

No tengo experiencia personal; nunca asistí a ella, pero creo que, en serio, nadie podrá compaginar el recogimiento y serenidad con la distracción y movimiento que ofrece ese estilo. Lo juzgo un contrasentido.

¿Considera beneficiosa la implantación de la colegialidad en los distintos niveles de la jerarquía?

Con el Concilio y después de él, se manejan los conceptos de la colegialidad muchas veces en forma abusiva, temeraria e imprudente. La colegialidad de que trató el Concilio tiene relación a los Obispos con el Papa y sumisos a él, entendida en el texto conciliar y la “nota explicativa previa”; tiene su significado que no puede trasladarse en forma idéntica a otros cuerpos jurídicos. La Iglesia desde siglos tiene cuerpos colegiados y a ellos dedica algunas páginas del Derecho Canónico. De ahí a pretender “la colegialidad en los distintos niveles de la jerarquía”, es mucho pero mucho pretender. Y si la Iglesia por sus verdaderos cauces, instalase más cuerpos colegiados o a manera de colegios como lo está haciendo, nunca lo hace destruyendo los poderes que por Derecho Divino, le competen al Papa en toda la Iglesia y al Obispo en su Diócesis.

¿Tiene una visión optimista o pesimista de la Iglesia en el momento actual?

Sabemos que el Espíritu Santo asiste a la Iglesia y ella es indefectible. Cristo le prometió asistencia hasta la consumación de los siglos, y que el poder del infierno no la avasallaría jamás. Sobre esta base de fe sincera y profunda somos optimistas. La Barca podrá atravesar también esta tormenta con Cristo dentro de ella, lo ha hecho ya tantas veces!, pero esté seguro, no se hundirá. Se renovará. Alguna resaca la está abandonando.. . quedará purificada. Dentro de ese optimismo lamentamos el escándalo que padecen los menos educados en la fe y la quiebra que en ellos puede producirse. Debemos denunciar ante las personas de buena voluntad, donde están los riesgos y peligros para su fe. Donde hay rebeldía, donde se fomenta la desobediencia, donde no se escucha al Papa, donde se propone una fe reformada, alerta pues estamos bajo la influencia de ese conglomerado de herejía que es el “modernismo”, condenado por San Pío X, al que se le ha asociado el progresismo demoledor y el teilhardismo con sabor de gnosis. Mi amigo cronista, la Iglesia tiene además de todos aquellos elementos de santidad con que Cristo la alimenta y sostiene constantemente, muchas almas fieles que responden al llamado sobrenatural... lo importante es que nadie se sienta derrotado.. . unidos al Papa representante de Cristo, también esta página de la historia difícil y confusa pasará... y como siempre Cristo resucitado, triunfador del pecado y de la muerte, nos dará la victoria.

Revista "Roma" N° 9, Pg. 59

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