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¿QUIÉN ES JOSEPH RATZINGER?


¿Quién es Joseph Ratzinger?

Ordenado sacerdote en 1951. "Consagrado" obispo en el tiempo de Paulo VI, en 1977. En 1982 Juan Pablo II lo nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrinade la Fe y Posteriormente fue Secretario de Estado del Vaticano. Presidente de la Comisión que redactó el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, aprobada el 11 de octubre de 1992.

Ratzinger se distinguió siempre como teólogo (¿?) y participó activamente en todas LAS sesiones del Vaticano II (Conciliábulo con resultados enteramente modernistas), y no como cualquier teólogo reformista, sino como aquellos que se hicieron llamar “peritos” y que comúnmente se les menciona juntos porque tenían no sólo unidad en su trabajo, sino también unidad en su doctrina modernista, y éstos fueron, según los menciona el Padre Sáenz y Arriaga en su libro Sede Vacante: Kart Ranher, Ratzinger, Salaverri, Schauf, Smulders, Thies, Betti, Dhanis, D’Ercole, Gadnebet, Lambruschini, Macarrone y Moeller, quienes eran parte de la comisión de Teología.

Durante el Periodo de Juan Pablo II, Ratzinger fue nombrado Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y aquí traeremos un extracto de lo que fue su participación en este tiempo de falso ecumenismo:

“La proclamación del 2000 como año del gran jubileo, estuvo rodeada de los hechos vitales del pontificado de Juan Pablo II. El 18 de enero, durante la 33ª semana de oración por la unidad de los cristianos, abrió la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros, Junto al metropolitano Atanasio (delegado de Bartolomeo I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla y jefe de la Iglesia Ortodoxa) y George Carey (Arzobispo de Canterbury y jefe de la iglesia Anglicana), para que a continuación la cruzaran representantes de otras veintidós iglesias y ritos cristianos. Este acto que simbolizaba la reconciliación ecuménica de la comunidad cristiana, culminó con unas palabras de Juan Pablo II pidiendo: ‘Perdón a Cristo, por todo aquello que en la historia de la Iglesia haya perjudicado su proyecto de unidad’. El 12 de Marzo de ese mismo año celebró un acto litúrgico solemne en la Basílica de San Pedro en el cual pidió nuevamente perdón por los pecados cometidos ‘por los hijos de la Iglesia’ en sus 2000 años de historia; sus claras alusiones a los cismas, a las cruzadas, a la Inquisición, a la actitud mantenida hacia el pueblo de Israel, las mujeres y los desposeídos, fueron seguidas de un ferviente propósito de enmienda.

“Pocos días antes [subráyese esto] se había hecho público un documento, ‘Memoria y Reconciliación’, elaborado por la Comisión Teológica Universal (presidida, dicho sea de paso, por el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger) que anunciaba el cambio de actitud del catolicismo preconizado por el Papa [es decir, Juan Pablo II]”.

Y baste esto para evidenciar la perfecta adhesión de Ratzinger (como cardenal) al modernismo; no obstante que es de todos conocida la gran influencia que ejercía en el Vaticano; de hecho era conocido como el hombre diplomático más influyente del Vaticano, después de Juan Pablo II, y uno de los más influyentes del mundo; es decir, no era ajeno a lo que en el Vaticano sucedía, y como vemos, al contrario, desde su cargo promovía la herejía y secundaba los planes del modernismo infiltrado definitivamente desde el Vaticano II.

Al ser elegido como Benedicto XVI, Joseph Ratzinger fue catalogado como conservador; y para tomar un criterio objetivo acerca de él es necesario analizar sus obras, sus frutos dentro del Vaticano. Para ampliar esta visión he aquí unas de la obras escritas de Ratzinger que pueden ilustrar más específicamente:“El Don de la Vida”,“El Misterio del Hijo de Dios”, “El Don de la Verdad”, “El Misterio de la Iglesia”, “La Atención Pastoral a las Personas Homosexuales”, “El Sacramento del Orden y la Mujer”. Evidentemente, el término ‘conservador’ para los modernistas tiene una acepción diferente al que la Iglesia le dio siempre.

Pero, para probar aún más la entera adhesión de Ratzinger al modernismo, y su aversión al tradicionalismo de la Iglesia Católica, veamos un documento enviado por él a Monseñor Thuc, el 1 de febrero de 1983:

Una declaración publicada en Munique, el 25 de Febrero de 1982, con vuestra propia firma en la cual, según vos, ‘la Sedede la Iglesia CatólicaRomana está actualmente vacante’, y que vos debéis ‘como Obispo, hacer todo lo posible para que la Iglesia Católica Romana continúe conduciendo las almas a la salvación eterna’.

Nuestro dicasterio –decía Ratzinger– No puede menos que condenar enérgicamente tales propósitos.

Además, es necesario notificaros oficialmente que por los hechos arriba mencionados, vos habéis de nuevo, incurrido ipso facto en la excomunión especialísimamentereservada a la Santa Sede, por los motivos expuestos en el decreto del 17 de septiembre de 1976. Se os exhorta vivamente a no más perseverar en este camino y a rogar al Soberano Pontífice el levantamiento de las penas canónicas que os afligen, y emplearos para obtener de aquellos que vos habéis ilegítimamente consagrado, que vengan también al arrepentimiento”. Firma el Cardenal Joseph Ratzinger, Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

Tomado de: SOCIEDAD SACERDOTAL DE TRENTO