CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

HANS KÜNG AFIRMA QUE
BENEDICTO XVI ESTÁ
ABIERTO A NUEVAS IDEAS


Algo anda mal, cuando un apóstata
habla favorablemente del «Papa».
  El encuentro con este «respetado»
apóstata duró varias horas

   El teólogo suizo revela, en una entrevista publicada por el diario alemán SUEDEUTSCHE ZEITUNG, que este encuentro con el Papa duró unas 4 horas e incluyó una cena. También explica que se había dirigido últimamente por escrito a Benedicto XVI, sin pedirle explícitamente la devolución de la ‘missio’ canónica para dar clases de Teología en universidades católicas pero sí solicitándole una puerta abierta al diálogo. El más famoso de los teólogos disidentes está feliz después de haber visto al Papa, a quien había pedido audiencia pensando que no se la concedería. Tras el encuentro del sábado en Castelgandolfo, revelado el lunes, Hans Küng manifiesta que «ha sido una alegría mutua volver a vernos después de tantos años. No nos abrazamos sencillamente porque los germánicos no somos tan expansivos como los latinos».

     De regreso a la Universidad de Tubinga, el teólogo disidente confiesa que «nuestro coloquio me ha dejado muy satisfecho». Todavía bajo el efecto de la sorpresa, reconoce que «el Papa está abierto a nuevas ideas», y aclara que Benedicto XVI «no se puede fijar a este pontífice en posiciones reaccionarias con vistas al pasado. Es capaz de escuchar y de mantener la actitud del estudioso o el investigador».

   «Con seguridad necesita tiempo. No se puede esperar todo de la noche a la mañana. Sería exagerado hablar de una nueva orientación de la Iglesia, pero se pone de manifiesto que el Papa no se encuentra fijado en el pasado, sino que mantiene abiertas sus opciones y está dispuesto a llevar adelante cuestiones poco convencionales que incluso el círculo íntimo del Vaticano no espera», dijo Küng.

   La sorpresa del teólogo suizo la habían experimentado ya el pasado mes de julio un grupo de sacerdotes del Valle de Aosta, cuando Benedicto XVI les dijo que «el Papa es infalible sólo en contadísimas ocasiones», y reconoció ante ellos problemas serios de la Iglesia que antes no se mencionaban en público y todavía menos en una tertulia informal.

   Hans Küng había enviado de antemano al Papa su último libro sobre el origen de la vida y documentos sobre sus proyectos para definir una ética mundial basada en los principios morales de las grandes religiones. Para su delicia, Benedicto XVI «se declaró felicísimo de que un teólogo aborde en Alemania estas cuestiones, pues sabe que son muy importantes. Y en el comunicado del Vaticano menciona que aprecia mi trabajo».

   De mutuo acuerdo, no abordaron los conflictos con Roma sino sólo los proyectos de futuro, pero el mero hecho de que Benedicto XVI le recibiese durante dos horas en Castelgandolfo y le invitase a cenar «es un signo de esperanza para muchos hombres de Iglesia».

   Las relaciones entre Küng y el hoy Papa Benedicto XVI datan de los tiempos en que ambos eran jóvenes teólogos progresistas, asesores de cardenales alemanes en los días del concilio Vaticano II. Küng, entonces decano de la facultad de Teología de Tubinga, llevó a Ratzinger como catedrático y allí trabajaron juntos durante tres años. En una información del periódico conservador alemán Die Welt, recuerda Küng aquellos días y dice que en su reciente entrevista con el Papa «hablamos el uno con el otro como lo hacíamos antes». disputa", explica Küng sobre la entrevista. La conversación con el Papa discurrió más bien sobre el nuevo libro de Küng El comienzo de todas las cosas que trata de la relación entre la religión y las ciencias naturales.

TEMAS RELACIONADOS: