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Defendiendo nuestra fe

EL PELIGRO DE LA INFILTRACIÓN JUDÍA


EL PELIGRO DE LA INFILTRACIÓN JUDÍA

El problema judío es un tema que en la mayoría de los seminarios tradicionalistas, lo tienen vedado; prohibido como materia de estudio bajo cualquier pretexto, y en el mejor de los casos, la cuestión judía es una materia autodidacta.

¿Cómo defenderse de un enemigo que no conocen?, ¿Cómo evitar la infiltración judía en el clero tradicionalista?...

Hablar del problema judío, no es un desfogue de rabia, de sentimientos no controlados, nada de eso. La cuestión judía y particularmente la infiltración en el clero es una materia delicada, muy vigente, que la Iglesia Católica ha cuidado en muchas épocas.

Dice la Historia de la Iglesia:

Barrio de la juderíaDesde el siglo XII, los judíos debían habitar separados de los cristianos en un barrio de los suburbios, que se decía en España judería y en otras naciones ghetto".

Para que la distinción fuera más clara y consiguientemente se pudiesen evitar con más facilidad el trato mutuo y los noviazgos entre personas de una y otra religión, se les obligaba, máxime desde el Concilio IV de Letrán, a "llevar en el traje un distintivo, consistente en un gorro puntiagudo y una franja amarilla o roja cosida al vestido".[1]

Concilio IV de Toledo del año 633 establece:

Canon LVIII.- De aquellos que prestan auxilio y favor a los judíos en contra de la fe de Cristo.- “Cualquier obispo, presbítero, o seglar, que en adelante les prestare apoyo contra la fe cristiana, bien sea por dádivas bien por favor, se considerará como verdaderamente profano y sacrílego, privándole de la comunión de la Iglesia Católica, y reputándole como extraño al reino de Dios, pues es digno que se separe del cuerpo de Cristo el que se hace patrono de los enemigos de este Señor”.

El Papa San Pío V:

“Sin embargo, la impiedad de los judíos, iniciada en todas las artes más perversas, llega a tanto que es necesario, si se quiere atender a la salud común de los cristianos, poner remedio rápido a la fuerza del mal.”

Nuestro Señor Jesucristo es muy claro:

Vosotros sois hijos del diabloVosotros sois hijos del diablo, y así queréis satisfacer los deseos de vuestro padre; él fue homicida desde el principio; y, criado justo, no permaneció en la verdad; y así no hay verdad en él, cuando dice mentira, habla como quien es, por ser de suyo mentiroso y padre de la mentira… A lo que respondieron los judíos diciéndole: ¿No decimos bien nosotros que tú eres un samaritano, y que estas endemoniado?.”. [2]

¿Quién cambió la Santa Misa?, El cambio se desarrolló bajo la autoridad de Paulo VI, y ¿Quién era Juan Bautista Montini, Paulo VI?...

Dice el Padre Sáenz y Arriaga:

El papa Montini es un judíoEl Papa Montini es un judío, un judío en toda la amplitud y misterioso sentido de la palabra:piensa como judío, actúa como judío y como judío está llevando adelante los planes de esos que quieren llevar a feliz término el sueño indeficiente de Israel, apartado de Cristo, identificándose a sí mismo con el Mesías prometido: el dominio universal del mundo y de las conciencias, un gobierno mundial, una religión mundial, una humanidad a los pies y al servicio de Israel".

Si no existiesen otros argumentos, bastaría estudiar la fisonomía física, la psicología, el lenguaje del Papa Montini, para comprobarnos que su persona humana y su personalidad religiosa y pública tienen todas las características de la raza inconfundible del pueblo mesiánico.”[3]

Montini, falso cristianoJudío, por ambos lados, por el padre y la madre, Juan B. Montini, falso cristiano, perteneció, desde muy joven, a los antros más oscuros de los ‘iluminados’ judeo-masones, miembros de la satánica Kábala ‘iniciados secretamente en el mismo Vaticano, durante el reinado se León XIII, por el cardenal criptojudío, Rampolla’…[4] 

El judío ha sido el elemento clave de la ruina de la Iglesia Católica, la misión del “marrano” es muy clara: la destrucción de la Iglesia.

El objeto de la infiltración criptojudía en el clero cristiano es bien claro: la destrucción de la Iglesia por dentro…

Benedicto XVI con el rabino jefe de la comunidad judíaLas actividades traidoras de los clérigos quintacolumnistas son las más diversas que puedan imaginarse, pero todas tienden al mismo fin: defender a los judíos con pasión, favorecer a los movimientos heréticos, y a los movimientos revolucionarios abiertamente anticristianos, debilitar las defensas de la Iglesia y atacar a los buenos cristianos, especialmente a los defensores eficaces de la Cristiandad, para desprestigiarlos y anularlos, preparando el triunfo de las organizaciones judaicas heréticas, masónicas o comunistas, con miras a lograr en un futuro la destrucción completa de la Iglesia.”[5]

Ahora bien, un sacerdote marrano en las congregaciones tradicionalistas, tiene la misma misión, con sus limitantes propias, pero en el fondo busca la ruina de la Iglesia.

Lobo con piel de ovejaEs incongruente que un superior tradicionalista se niegue rotundamente a la investigación de los árboles genealógicos de cada seminarista y de cada sacerdote, y más aún, que llegue a decir: "yo a ningún judío voy a correr…" ¿de qué se trata?... ¿Cuál es el plan?...

Muy bien podemos aplicarle las palabras del Padre Sáenz y Arriaga: piensa como judío, actúa como judío y como judío está llevando adelante esos que quieren llevar a feliz término el sueño indeficiente de Israel….”

Dice el Padre Daniel Pérez Gómez:

Pero lo que hay que aprender de aquí es que debemos tener los ojos muy abiertos, porque la infiltración es como un veneno que daña internamente, en la cual no hay escrúpulos, no hay honestidad; en la cual se da la hipocresía, el fingimiento y la adulación; todo para ganar poder, dividir y destruir.

Debemos, por tanto cuidarnos del enemigo que a veces está dentro de nosotros.”[6]

Que Dios y María Santísima los bendiga.

Pbro. Hernán Arturo Vergara Monroy
misdudas44@yahoo.com.mx

Fuente: El problema judío

ÍNDICE DE "LA CUESTIÓN JUDÍA"

 

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[1] Historia de la Iglesia Católica, Llorca, Villoslada, Laboa; BAC, 1959, Tomo II, Parte II, Cap. XIV, pg. 737.
[2] Evangelio de San Juan, VIII, 44
[3] Pbro. Dr. Joaquín Sáenz y Arriaga, Sede Vacante, pág. 354.
[4] Pbro. Dr. Joaquín Sáenz y Arriaga, Sede Vacante, pág. 325.
[5] Maurice Pinay, Complot contra la Iglesia, Tomo III, Pág. 381
[6] Pbro. Daniel Pérez Gómez, Conferencia: Panorama actual del tradicionalismo en la presente crisis.