CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

TRANS-GRESORES
Tomás González Pondal



4 de julio de 2017 - La ley divina y la ley natural seguirán siendo inalterables, por más transgresiones que surjan desde voluntades cuya ley hace tiempo es la transgresión del ordene de la naturaleza.

   A los que no estén de acuerdo con la naturaleza, o sea, a los que están de acuerdo en poner sobre ella la moderna corriente de elección de identidad sexual que a uno se le antoje, pido que se abstengan de todo tipo de comentario negativo a mi siguiente crítica, y esto simplemente si se quiere demostrar un poco de coherencia con lo que se piensa. En efecto, ya que predican "libertad de elección de identidad", como mi libertad -bien entendida- me lleva a identificarme con la naturaleza y no con el capricho destructivo de lo objetivo, reclamo que acepten mi postura en nombre de su propia posición.

   La aberrante e inverosímil tendencia de la "libertad de elección" referida, sugiere rápidamente algunas contestaciones desde el sentido común. Si se ha pretendido alterar una base fundamental de la naturaleza como lo es la consabida, de ahí en más hay vía libre para otras alocadas pretensiones. Se me ocurre, por caso, que si uno es libre de elegir el sexo, con más razón podría elegir la nacionalidad, y así, si se me ocurriera ser japonés no habría obstáculo para que lo sea, y hasta una ley podría garantizar la gratuidad de operaciones de ojos para alcanzar así una mayor identificación con aquellos orientales. Se me ocurre también que si alguien elige tener una identidad leonina, y a su vez decide devorar a su vecino por creerse un león, podrá tener derecho en nombre de la libertad de elección de identidad a solicitar no ser penado por ninguna ley, pues a los animales no se les aplica el Código Penal, y él ahora es una bestia felina por elección voluntaria de su "nueva naturaleza".

   Ayer y hoy se dieron a conocer unas noticias vinculadas a dos crímenes cometidos por los llamados transexuales: uno, violó a una menor y la dejó embarazada; el otro, mató cruelmente a un hombre mayor. En el primer caso, se ve que su elección de género femenino poco sirvió, porque la naturaleza no falló. En el segundo caso, la elección por lo femenino tampoco sirvió, porque la fuerza de la naturaleza se reveló con el potencial propio de un ser masculino.

trans-gresor
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   En todo momento, en ambas noticias, se hace referencia a los hombres trans-gresores tratándolos de mujeres. Contra toda evidencia, quieren mantener su posición; deben ser políticamente correctos con la ideología. Quien deja embarazada a una señorita no puede ser otro que un ser masculino por más que después se crea una mujer. Surge como un irónico dilema a partir del planteo ideológico, pues se da el terrible inconveniente de que, en el fondo de todo, si siguiesen bien su postura, deberían dejar libre a quien mató como hombre, pero que luego, al adoptar identidad de mujer, dejó de ser quien era, o, en otro sentido, deberían condenar a los dos personajes existentes en la misma persona, ya que al parecer hay participación o complicidad.

   Tampoco resiste el análisis la postura de la Defensora Oficial en el segundo caso delictivo: tachó al informe pericial médico de discriminatorio, ya que según su opinión "se refirió a Brenda en modo masculino". Un hombre trans-gresor mató bestialmente a un anciano, pero a la Defensora Oficial le importa que traten a su defendido como "la". Queda claro que Brenda es el trans. Sucede que la defensora no advirtió que "Brenda" por su naturaleza es masculino; sucede que la defensora no advirtió -como sí lo hicieron los peritos médicos- que la fuerza de "Brenda" más bien es la de un "Brendo"; sucede que quien está discriminado es la mismísima Defensora, ya que contraría a la mismísima naturaleza; sucede, sencillamente, que el trans-gresor del orden es un hombre.

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