CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

UN EXTRAÑO BÁCULO


Extraño báculo

 

EL BÁCULO USADO POR PABLO VI, JUAN PABLO I, JUAN PABLO II Y BENEDICTO  XVI, ES UNA CRUZ PROCESIONAL CONSIDERADA POR ALGUNOS ESTUDIOSOS COMO SEMEJANTE A LAS CRUCES “PARTIDAS” QUE UTILIZABAN BRUJOS EN LA EDAD MEDIA.

 

Báculo de Pablo VI   Báculo de Pablo VI
Pablo VI

Báculo de Juan Pablo I
Juan Pablo I

Baculo de Juan Pablo II   Báculo de Juan Pablo II   Báculo de Juan Pablo II
Juan Pablo II

Báculo de Benedicto XVI   Báculo de Benesicto XVI
Benedicto XVI

Báculo de León XIIIA la izquierda podemos ver el báculo que usó el Papa León XIII. si comparamos ambos báculos, veremos que el usado por los cuatro últimos "papas" es un crucifijo, pero no un crucifijo tradicional, sino uno muy extraño, conocido como la "Cruz Torcida''. Piers Compton, autor católico, en su libro, "The Broken Cross: Hidden Hand in the Vatican'' (La cruz partida: Mano oculta en el Vaticano[1]), Channel Islands, Neville Spearman, 1981, escribe que ese Crucifijo es: "... un símbolo siniestro, usado por los satanistas en el siglo sexto, revivido en la época del Vaticano II. Esta era una cruz torcida o rota, en la cual se mostraba una figura repulsiva y distorsionada de Cristo, que los practicantes de la magia negra y brujos de la Edad Media usaron para representar el término bíblico "marca de la Bestia''. Así, no sólo Paulo VI, sino sus sucesores, llevaron ese objeto y lo sostuvieron para que fuera reverenciado por las multitudes, que no tienen la menor idea de que representa al anticristo'' (p.72). En la página 56, Compton presenta una imagen Juan Pablo II, sosteniendo su cruz torcida o partida.

WOIJTYLA - JUAN PABLO II

La Sede estuvo y está vacante

___________________________________________

[1] Este libro presenta la entrada definitiva y final de la masonería satanista al Vaticano. La introducción de sus símbolos de los cuales la cruz rota es uno de los más importantes. En la portada del libro se a Wojtyla llevándola en su mano y saludando a sus seguidores que como encantados saludan a un símbolo masón y diabólico. El autor fue director de un importante diario relacionado con el Vaticano que viendo estas anormalidades decidió denunciarlo por medio de este libro.