CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

¿MISAS "UNA CUM"? POR QUÉ NO ASISTIR
Patricio Shaw


Desafortunadamente hay sedevacantistas que aprueban o toleran las misas dichas a una (una cum) con “papas” que no son papas ni son nuestros. Desatienden que la oblación es una afirmación, aunque compleja y larga. Allí el verbo “pedimos”, que se descompone en la cópula “somos” y el sujeto “quienes pedimos” completan el acto de afirmar todo esto:

1. La identidad material de las cosas representadas por el sujeto (= nosotros, es decir yo sacerdote y los fieles presentes o ausentes), y del predicado aberrante (“quienes pedimos la recepción y bendición divina de la hostia ofrecida por la Iglesia para darle la paz, guardarla, unificarla, y gobernarla mundialmente con el siervo de Dios y Papa de los orantes, Francisco”).

2. La relación de forma a materia que la razón del predicado (compleja pero aberrante) guarda con el sujeto, principalmente como éste está indicado por su razón. Esta forma que determina al infeliz sacerdote y su oblación “in persona ecclesiae” y luego la Consagración “in persona Christi”, incluye las pretensiones jerárquicas anticatólicas del no-papa deicida.

3. La existencia de una tal relación, o sea, el decir: “es así”. Como no es nada así y además el afirmarlo, niega y ofende la estructura y la conducción de la Iglesia, y destroza el Corazón de Cristo sacado fuera de la Iglesia e implica blasfemias graves, se comete un pecado lingüístico gravísimo.

Aquellos ingenuos (¿o deshonestos?) defensores de las misas “una cum” intentan consolarse afirmando que sólo se trata de “una mención”, es decir de una expresión de un concepto, que es la primera operación del intelecto. Desafortunadamente yerran en su optimismo y neutralidad. El “Te igitur” es un juicio verdadero, una segunda operación del intelecto que dice: “Nosotros pedimos esto y pedimos algo en lo cual Francisco es nuestro papa”. El juicio no es una simple combinación de conceptos almacenados en la mente sino una afirmación categórica de que tal es el estado de las cosas —también las pretensiones jerárquicas y normativas del jefe de la Masacre Espiritual Anticatólica más grande de la historia. Esta afirmación implica también la voluntad libre y la responsabilidad moral de quién la hace. Será moralmente bueno, malo o indiferente hacerla, según lo sea la disposición de cosas que reciben el “sí” o “no” del alma que afirma. De allí resultará una acción verbal, mental y moral viva, o bien debida, o bien indebida. Dar vida a una acción anticatólica en el medio de la acción que debería ser la más santa del mundo por renovar el Sacrificio del Calvario, es un sacrilegio horrible, peor que todos los abortos de la historia sumados.

El verbo “pedimos” afirma la entera disposición de cosas de toda la oración, y, como esta disposición incluye que Francisco es papa, el verbo afirma que él es papa con la misma fuerza que Francisco” la simple proposición “Francisco es papa”, y con el agravante de afirmarlo en el mismo acto de referir a Dios Padre el verdadero sacrificio de Dios Hijo.

He aquí el texto de la oración “Te igitur” en traducción castellana.

Te pedimos, pues, y humildemente te rogamos, oh Padre clementísimo, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que recibas y bendigas estos + dones, estas +  ofrendas y estos + santos y puros sacrificios; que te ofrecemos, en primer lugar, por tu Santa Iglesia católica, para que te dignes darle la paz, guardarla, unificarla, y gobernarla en toda la redondez de la tierra, juntamente con tu siervo el Papa N., nuestro Prelado N., y todos los que profesan la verdadera fe católica y apostólica.

LA SANTA MISA