CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

ALGUNAS DECLARACIONES DE LOS
PROTESTANTES SOBRE LA NUEVA MISA


Max Thurian: “En adelante los protestantes pueden usar el Misal romano para celebrar la Cena, teológicamente es posible”. Es decir, la nueva Misa corresponde a la teología protestante.

El profesor Metz, profesor de teología protestante, declara: “Ya que la noción de sacrificio ha quedado como entre sombras, en adelante un protestante puede asistir a la misa sin sentirse extraño”.

El Pastor Viot, presidente de la comunidad luterana de París y también masón insigne, declara. “Nuestros antepasados prefirieron ir a la hoguera antes que aceptar la Misa tridentina”. Opina así pero acepta la nueva Misa.

La Confesión de Augsburgo, en Estrasburgo, propuso a las comunidades luteranas que utilizasen el nuevo misal romano en su celebración litúrgica protestante. Una vez más, si los católicos no se enteran de nada, que por lo menos sepan lo que dicen los protestantes de esta nueva Misa.

Suprimido el carácter de sacrificio, el sacerdocio se ha visto seriamente afectado. Mas el sacerdocio o el sacerdote es el instrumento para la transmisión de la gracia. Mucho se ha hablado de crisis de identidad y se ha dicho que los sacerdotes no saben ya lo que son.  Es verdad, pues han perdido el sentido de la Misa. Cuando la Misa es solamente un banquete, cuando la Misa no es verdaderamente un sacrificio, cuando se está casi seguro que no se da la Presencial real de Nuestro Señor en las Sagradas Formas, ¿cómo es posible que los sacerdotes sigan cumpliendo con su misión sacerdotal? Esta crisis sacerdotal supone un desastre increíble. Podríamos contar innumerables ejemplos de barbaridades cometidas durante las Misas. ¿Se puede hablar de Presencia real en todo el mundo? En determinados países de Europa menos de la mitad...

Un ejemplo entre muchos: un sacerdote participó en la Misa del Papa en Nueva Zelanda y durante la cual distribuyó la Comunión (en la mano);  de pronto uno de los fieles, descontento por haber recibido la Comunión de manos de un sacerdote en lugar del Papa, cierra el puño, rompe la Forma y tirándola al suelo se va. Este pobre sacerdote recoge las partículas y con el corazón destrozado no puede seguir administrando la Comunión.  Cuando vuelve al lugar donde se encuentran los copones que habían tenido los sacerdotes para la Comunión, se da cuenta que las Formas que habían sobrado las están echando en bolsas de plástico para la basura. Con el copón en la mano se dirige hacia el convento  de donde había salido, reserva las Sagradas Formas y... se viene con nosotros.

Otro ejemplo es el del seminarista de Sri Lanka que estaba muy harto de las “tea masses”,  es decir de las Misas en las que en lugar de tomar vino como materia del Sacrificio se emplea té. En este caso no podemos hablar de Misa, es algo totalmente inválido. Sin hablar de las misas coca y otras cosas por el estilo que se pueden ver en las celebraciones para niños. Ya es algo normal.

Cuando la visita del Cardenal Gagnon en 1987, justo antes de las consagraciones, yo les contaba ejemplos de este tipo al Cardenal y a Mons. Perl. Este último me dijo: “¡Pero esas cosas son abusos!”. Y entonces le pregunté yo que me dijera dónde no hay abusos. No supo responderme. Es algo inaudito: no existe ya una disciplina para los Sacramentos. De vez en cuando una llamada al orden  y poco más. De hecho todo está permitido. Lo único prohibido, el gran cisma, es celebrar la Mi­sa como siempre se ha celebrado. A éstos sí, a éstos se les cierran las iglesias, se les castiga, caen en entredicho o en suspensión.

LA SANTA MISA