CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

MAGISTERIO SOBRE LA VERDADERA PAZ


BENEDICTO XV

  • QUOD IAM IDU. Encíclica en la que se prescriben oraciones públicas por el Congreso de la Paz, 1/12/1918
  • PACEM DEI MUNUS Sobre la restauración cristiana de la paz 23 de mayo de 1920

PÍO XI


  •   UBI ARCANO - La paz de Cristo en el reino de Cristo, 23/12/1922

PÍO XII


En todas las Encíclica que tratan de la paz, sea durante o después de la segunda guerra mundial, sea en general en el mundo o sólo en Palestina, hay cierta afinidad si no identidad del pensamiento y argumento pontificio: agradece o destaca la obra realizada en pro de la Paz ora por la Santa Sede ora por otras instituciones o potencias, pero señala luego que los medios humanos son insuficientes y que debe buscarse la solución en la ayuda de Dios, es decir, en la oración, en la vuelta a Cristo, y en la restauración de los principios cristianos en la vida pública e individual, en el arrepentimiento y la penitencia, pues, sólo la oración de un cristiano que se aparta del pecado y vive conforme a los preceptos divinos puede esperar ser oído; especialmente exhorta a rezar a los miños, y los Ordinarios deben recalcar esas admoniciones pontificias a la grey que les está confiada. No falta en casi ninguna de estas Encíclicas el apóstrofe severo contra el error, la mentira, la insidia y el espíritu de revuelta que no solucionan nada e impiden la verdadera paz e las clases y de los pueblos. Llama la atención con que frecuencia repitió Pío XII ese llamado, históricamente más comprensible si tomamos en cuenta que en Italia fueron los años álgidos de una política interior del país que vivía bajo amenaza constante de que el partido comunista y aliados se apderaran (en las urnas) del gobierno e la nación seduciendo al pueblo con sus falsas promesas. Por el esquema indicado se guían, con un punto más u otro menos, las Encíclicas que sigueiron a Communium Interpretes Dolorum y que son: Optatissima Pax (18/12/1947), Auspicia Quaedam (1/5/1948), In Multiplicibus Curis (24/10/1948), Redemptoris Nostri (15/4/1949), Anni Sacri (12/3/1950), Summi Macroris (19/7/1950), Mirabile Illud (6/12/1950), Se palpa en todas ellas el vivísimo anhelo de Pío XII de ver restaurada la verdader paz por los principios del Evangelio, la oración y la penitencia.


  • QUAMVIS PLANES CONFIDAMUS Carta a su Secretario de Estado,  Cardenal Luis Maglione, ordenando preces públicas para obtener la paz por intermedio de María Santísima  20 de abril de1941
  • COMMUNIUM INTERPRETES DOLORUM, Encíclica ordenando preces para lograr la paz de los pueblos, 15/4/1945
  • OPTATISSIMA PAX Encíclica - Necesidad de volver al recto camino,  tanto en la vida privada como en la pública,  para lograr la concordia  18 de diciembre de 1947
  • AUSPICIA QUAEDAM, Encíclica ordenando oraciones por la paz del mundo y especialmente en Palestina, 1/5/1948
  • ,ANNI SACRI Encíclica pidiendo especiales oraciones del mundo entero por la renovación de las costumbres y la concordia entre los pueblos, en el domingo de Pasión 12/3/1950
  • SUMMI MAERORIS Encíclica - Sólo los principios cristianos y la vida cristiana  consiguen la paz, ordena preces públicas para obtenerla 19 de julio de1950
  • MIRABILE ILLUD Carta Encíclica - Plegarias por la paz del mundo 6 de diciembre de 1950
  • PAZ, PLENITUD DE VERDADMensaje de Navidad
  • MEMINISSE IUVAT - Encíclica Plegarias y novena en la fiesta de la Asunción por  la paz en el mundo y por la libertad de la Iglesia 14 de julio de 1958