CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

UNA CONTRADICTORIA CONCEPCIÓN DE
"VISIBILIDAD ECLESIAL"
Patricio Shaw


Algunos apelan al principio de la visibilidad, pero confían en una Iglesia invisible que suministra contraveneno invisible contra la visible que es a la vez la puerta y negación segura de la Invisible…


Algunos “católicos antimodernistas” como principal razón para permanecer en la eclesialidad postconciliar la necesidad de la nota de la visibilidad de la Iglesia Católica, y el hecho de que la eclesialidad postconciliar es visible, y reprochan a los sedevacantistas estar fuera de ella como si estuvieran fuerea de la Iglesia Católica.

Sin embargo lo que la eclesialidad postconciliar de cargos burocráticos y poder y espectáculo propagandístico y aún ritual tenga de católica, es totalmente invisible a ellos mismos, pues lo visible es pura apostasía y desvío religioso. Esos antimodernistas especiales “proyectan” la Santa Iglesia Católica, históricamente una, sobre esa eclesialidad de mala muerte. Ahora bien, ¿de qué sirve la visibilidad de un establecimiento irreligioso donde la nota católica es totalmente invisible y necesita ser imaginada? ¿Y de qué sirve esa “catolicidad heredada pero fantasmagórica” si es toda invisible y, si convoca al culto del Dios verdadero, no lo hace visible, oficial y generalmente, sino en las personas de ellos aferradas a una combinación personal de tradiciones que no pertenecen a la que llaman “Iglesia visible”? ¿De qué sirve la misma Iglesia Católica Tradicional que aman sin tener donde verla ni encontrarla, y si ella no tiene en sus “representantes autorizados y divinamente asistidos” ni doctrina católica fiel, ni (salvo rarísimas excepciones), Sacerdocio ni Eucaristía ni Absolución válidas?

En definitiva, apelan al principio de la visibilidad, pero confían en una Iglesia invisible que suministra contraveneno invisible contra la visible que es a la vez la puerta y negación segura de la Invisible…

Cuánta locura por no estar algo solo, y por no tener que agachar un poco la cabeza y decir “ergo erravi”

IGLESIA CATÓLICA