CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

¿NOS ENCONTRAMOS EN LAS PUERTAS DE LA VENIDA DEL ANTICRISTO?


La principal señal de la venida del Anticristo y de los últimos tiempos, es la llamada "Abominable desolación", es decir, el cese del sacrificio de la Santa Misa.


Los siguentes textos y comentarios, están tomados de la Santa Biblia según la versión de Monseñor Straubinger.

Lo predijo el profeta Daniel:

...Entonces el macho cabrío se se hizo muy grande, pero no obstante su fuerza se le rompió el gran cuerno, y en su lugar salieron cuatro cuernos e dirección a los cuatro vientos del cielo.

De uno de ellos Salió un cuerno pequeño que creció mucho hacia el mediodía, hacia el oriente y hacia la (tierra) hermosa. Se Engrandecióse hasta (llegar a) a la milicia del cielo; y echó por tierra una parte de la milicia y de las estrellas, y las holló.. Se ensoberbeció hasta contra el príncipe de la milicia (celestial). le quitó el sacrificio perpetuo y arruinó el lugar de su santuario. Un ejército le fue dado para destruir el sacrificio perpetuo a cauds de los pecados; echó por tierra la verdad. Y oí a uno de los santos, y otro santo dijo a aquel que estaba hablando: " Hasta cuándo va a durar (lo anunciado en) la visión del sacrificio perpetuo, el pecado de la desolación y el abandono del Santuario y del ejército que serán hollados? Y él me dijo: "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; y será purificado el Santuario". (Daniel, 8, 8-14)

"A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio la oblación; y sobre el Santuario vendrá una abominación desoladora" (Dan.9,27). (A este pasaje alude Jesús en su gran discurso escatológico (Mat. 24, 15), enseñando que volverá a cumplirse en los tiempos que Él anuncia. De ahi, que no todos los Padres aplican esta profecía a la destrucción de Jerualén, sino más bien a los tiempos del fin. El mismo Doctor Máximo admite que puede tratarse del Anticristo, lo que, entre otros, sostienen San Hipólito (en su fragmento cóptico, publicado en "Sefarad", 1946, p. 359), San Cirilo de Jerusalén y San Atanasio).

"Sus tropas vendrán y profanarán el Santuario de la Fortaleza, y harán cesar el sacrificio perpetuo, y pondrán alli la abominació de la desolación" (Dan.11,31)

"Desde el tiempo en que será quitado el sacrificio perpetuo y entronizada la abominación desoladora, habrá 1.335 días" (Dan.12,11). (En el Apocalipsis este es el período del poder que persigue en los últimos tiempos a la grey de Crisito, por lo cual no conviene aplicar este pasaje únicamente a Antíoco Epífanes, como lo hace la interpretación "histórica". Por "sacrificio perpetuo, entiende San Jerónimo con otros Padres el culto de la Eucaristía y todo el culto solemne de la Iglesia, que en los tiempos del Anticristo será obstaculizado. Abominación desoladora: se refiere al Anticristo)

Gabriel me dijo:
"Sábete, hijo de hombre, que la visión es para el tiempo del fin".
(Dan.8,17).

Y Jesús nos lo recuerda varias veces en el Nuevo Testamento

En Mateo 24,15-28:

Cuando veáis pues, la Abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel instalada en el lugar santo -el que lee, entiéndalo- (Alusión a la profecía de Daniel 9, 27; 11, 31; 12, 11. En I Mac. 1, 57 esta profecía se aplica a la profanación del Templo en tiempos de los    Macabeos.   Aquí, Jesús    enseña    que   volverá   a    cumplirse en los tiempos que Él anuncia. Algunos Padres la creían cumplida en la adoración de la imagen del César en el Templo en tiempos de Pilato o en la instalación de la estatua ecuestre de Adriano en ese mismo lugar. Otros Padres refieren este vaticinio a los tiempos escatológicos y al Anticristo. El que lee: Joüon añade las Escrituras. Tal es el sentido de estas palabras que, como observa Fillion, no son del Evangelista sino de Jesús, que las repite en Marc. 13, 14. 20 s. El cumplimiento total de la profecía sobre la destrucción de Jerusalén es una imagen de cómo se cumplirá también todo lo que Jesús profetizó sobre el fin de los tiempos. El historiador judío Flavio Josefo describe la devastación de la capital judía, que se verificó a la letra y tal como Jesús lo había profetizado, en el año 70 de la era cristiana) 

Entonces los que estén en Judea huyan a las montañas; quien se encuentre en la terraza, no baje a recoger las cosas de la casa; quien se encuentre en el campo no vuelva atrás para tomar su manto. ¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que críen en aquel tiempo! Rogad, pues, que vuestra huida no acontezca en invierno ni en día de Sábado. Porque habrá, entonces, grande tribulación cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá más. Y si aquellos d ías no fuesen acortados, nadie se salvaría; mas por razón de los elegidos, serán acortados esos días.

FALSOS CRISTOS: Entonces, si os dicen: "Ved, el Cristo está aquí o allá", no lo creáis. porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y prodigios, hasta el punto de desviar, si fuera posible, aún a los elegidos. (Los elegidos se librarán del engaño porque al justo se le dará por defensa un juicio seguro Sab. 5,   19). 

¡Mirad que os lo he predicho! por tanto, si os dicen: "Está en el desierto", no salgáis; "está en las bodegas", no lo creáis. Porque, así como el relámpago sale del Oriente y brilla hasta el Poniente, así será la Parusía del Hijo del Hombre. Allí donde esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas. (Buzy, llamando la atención sobre el hecho de que Jesús habla constantemente en plural de falsos Mesías y de falsos profetas y nunca de un falso Mesías en singular o de un Anticristo, concluye: "que en la enseñanza de Jesús como en la de San Juan (I Juan 1, 18-23) no hay un Anticristo individual; no hay sino una colectividad, poderosa y terrible, de anticristos". Lo mismo observa dicho autor en su nota   a   II   Tes.   2,  7.)

En Marcos 13:14

Pero cuando Veáis que la Abominación desoladora se ha establecido donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. El que esté en la azotea no descienda ni entre para sacar algo de su casa, y el que esté en el campo no vuelva atrás para tomar su manto. ¡Ay de las que estén encintas y de las que críen en aquellos Días! Orad, pues, que no acontezca en invierno. Porque aquellos Días serán de tribulación como nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta ahora, ni habrá jamás. Si el Señor no hubiese acortado aquellos Días, no se salvaría nadie; pero por causa de los escogidos que él eligió, él ha acortado aquellos Días. Entonces, si alguien os dice: "He aquí, aquí está el Cristo", no le creáis. Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán señales y maravillas para engañar, de ser posible, a los escogidos. Pero vosotros, ¡mirad! os lo he dicho todo de antemano. Entonces en aquellos Días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo, y los poderes que están en los cielos serán sacudidos. Entonces Verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.

Según Jesús en Mat.24,15, cuando cita a Daniel, la "abominable desolación" "en el lugar santo", marcará el comienzo de la acción del Anticristo, ¡es la "señal"!.