CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

QUÉ HACE LA IGLESIA CATÓLICA
(Extractos de varios documentos papales)
Patricio Shaw


QUÉ SÍ HACE LA IGLESIA CATÓLICA (Extractos de varios documentos papales) Patricio Shaw

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¿La Iglesia Católica tiraniza, escandaliza, desorienta, despoja a los verdaderos católicos? —¡¡¡JAMÁS!!!

“Los prelados que tienen el supremo grado en la Iglesia se llaman Iglesia, y lo que los prelados hacen, se dice que lo hace la Iglesia.” Santo Tomás de Aquino, comentario a 2 Cant. 1.


ACTOS RELIGIOSOS DE LA IGLESIA CATÓLICA

  • Reinar suscitada por Dios por la eternidad
  • Regir propiamente a todos los que son principalmente regidos por Cristo
  • Continuar históricamente la misión del Hijo unigénito de Dios y tender a abarcar toda la universalidad del género humano
  • Continuar el magisterio de los apóstoles.
  • Enseñar todo lo que Jesucristo ha enseñado
  • Predicar el Evangelio y dar testimonio de Cristo
  • Interpretar las Escrituras
  • Encarnar y ofrecer en toda su integridad y pureza, plenitud y perfección, la religión revelada por Dios.
  • Declarar por su magisterio que tal o cual verdad forma parte del conjunto de la doctrina divinamente revelada
  • Buscar en la verdad de la doctrina la santificación y la salvación de los hombres.
  • Juzgar y decidir por sí misma de todo lo que atañe a la religión
  • Tender a un fin sobrenatural y espiritual y valerse de medios sobrenaturales y espirituales para alcanzar dicho fin.
  • Ejercer una autoridad plena sobre las cosas sagradas, disponiendo tanto el poder legislativo como el doble poder, derivado de éste, de juzgar y castigar.
  • Enseñar a todos los pueblos
  • Ensanchar en lo posible las fronteras del cristianismo
  • Gobernar la cristiandad, según su propio criterio, con libertad y sin trabas.
  • Encabezar y administrar los intereses divinos
  • Dar en abundancia la vida de Cristo a las gentes, aún ignorantes, incultas y carentes de sentimientos, que la buscan
  • Administrar los sacramentos, instrumentos de comunicación de la gracia.
  • Servir a los hombres de guía en el camino del cielo
  • Amparar las órdenes religiosas
  • Dar refugio a todas las ovejas de Cristo
  • Vivir siempre perfectamente formada y compuesta de miembros, cuya función es diferente, pero ligados entre sí y unidos bajo el imperio de la Cabeza, que todo lo dirige.
  • Tener de derecho divino la unidad de gobierno, que produce y comprende la unidad de comunión.
  • Mandar, defender y juzgar, no solamente con poder de dirección, sino de jurisdicción

ACTOS SOCIOPOLÍTICOS DE LA IGLESIA CATÓLICA

  • Implantar en la sociedad civil una nueva civilización cuyos pueblos receptores superaron a los demás por su equilibrio, por su equidad y por las glorias de su historia
  • Propugnar en la sociedad civil una autoridad suprema cuyos titulares fuesen como una imagen del poder y de la providencia que Dios tiene sobre el género humano.
  • Enseñar a los reyes a mirar por el bien de los pueblos, advertir a los pueblos que presten obediencia a los reyes.
  • Buscar que la filosofía del Evangelio gobierne los Estados, que la eficacia propia de la sabiduría cristiana y su virtud divina penetren en las leyes, en las instituciones y en la moral de los pueblos, y que se infiltren en todas las clases y relaciones de la sociedad.
  • Hacer que el Estado produzca bienes superiores a toda esperanza.
  • Causar que la Europa cristiana domara las naciones bárbaras y las hiciera pasar de la fiereza a la mansedumbre y de la superstición a la verdad; que rechazara victoriosa las invasiones musulmanas; que conservara el cetro de la civilización y se mantuviera como maestra y guía del mundo en el descubrimiento y en la enseñanza de todo cuanto podía redundar en pro de la cultura humana
  • Procurar a los pueblos el bien de la verdadera libertad en sus más variadas formas.
  • Crear con una sabia providencia numerosas y heroicas instituciones para aliviar las desgracias de los hombres
  • Inspirar las grandes empresas y auxiliar eficazmente las realizaciones del mundo
  • Incitar a los católicos a colaborar acertadamente en la administración municipal, procurando y logrando sobre todo que se atienda a la instrucción pública de la juventud en lo referente a la religión y a las buenas costumbres
  • Extender la acción de los católicos hasta el poder supremo del Estado.
  • Infundir en todas las venas del Estado, como savia y sangre vigorosa, la eficaz influencia de la religión católica.
  • Incitar a sus hijos a utilizar, en la medida que les permita su conciencia, las instituciones públicas para defensa de la verdad y de la justicia.
  • Esforzarse para que la libertad en el obrar no traspase los límites señalados por la naturaleza y por la ley de Dios.
  • Procurar que todos los Estados reflejen la concepción cristiana de la vida pública.
  • Sostener, por establecimiento de Jesucristo, todos los principios naturales que entre los hombres crean espontáneamente la sociedad destinada a proporcionarles la perfección de que su naturaleza es capaz, de modo que, en su seno, todos los que quieran ser hijos adoptivos de Dios pueden llegar a la perfección conveniente a su dignidad y conservarla, y así lograr su salvación.
  • Iniciar, impulsar o proteger todas las instituciones que pueden contribuir al bienestar común en el Estado.

ACTOS MORALES Y CULTURALES DE LA IGLESIA CATÓLICA

  • Promover con todas sus fuerzas las ciencias que merecen tal nombre, y a la vez proveer con singular vigilancia para que las ciencias humanas se enseñasen en todas partes según la regla de la fe católica, y en especial la filosofía.
  • Informar las costumbres con virtudes antes desconocidas
  • Guiar y auxiliar la sociedad doméstica
  • Instruir y enseñar con sencillez a los niños, con energía a los jóvenes, con calma a los ancianos, según la edad de cada uno, no sólo del cuerpo, sino también del espíritu.
  • Someter la mujer a su marido con casta y fiel obediencia, no para satisfacer la pasión, sino para propagar la prole y para la unión familiar.
  • Anteponer el marido a la mujer, no para afrenta del sexo más débil, sino para demostración de un amor leal.
  • Someter los hijos a los padres, pero salvando la libertad de aquéllos.
  • Colocar a los padres sobre los hijos para que gobiernen a éstos amorosa y tiernamente.
  • Unir a ciudades con ciudades, pueblos con pueblos; en una palabra: vincular a todos los hombres, con el recuerdo de unos mismos padres, no sólo con un vínculo social, sino incluso con los lazos de la fraternidad.
  • Enseñar con cuidado a quién es debido el honor, a quién el afecto, a quién la reverencia, a quién el temor, a quién el consuelo, a quién el aviso, a quién la exhortación, a quién la corrección, a quién la reprensión, a quién el castigo, manifestando al mismo tiempo que no todos tienen los mismos derechos, pero que a todos se debe la caridad y que a nadie puede hacérsele injuria.
  • Proponer los motivos más eficaces para vivir virtuosamente.
  • Fomentar y favorecer con ardor todas aquellas ciencias que tienen por objeto el estudio de la naturaleza.
  • Desear en gran manera que el ingenio humano, con el trabajo y la cultura, produzca frutos abundantes.
  • Estimular todas las artes, todas las industrias, y dirigiendo con su eficacia propia todas estas cosas a la virtud y a la salvación del hombre, esforzarse por impedir que la inteligencia y la actividad del hombre aparten a éste de Dios y de los bienes eternos.
  • Infundir desengaño y arrepentimiento respecto de las falsas libertades
  • Procurar la unidad de pensamiento y la firme perseverancia de todos en la profesión pública de las doctrinas enseñadas por la Iglesia.
  • Prevenir contra la connivencia con las opiniones falsas y contra una resistencia menos enérgica que la que exige la verdad.
  • Orientar los pasos de las mentes hacia la seguridad de la roca sobre la que nuestro Redentor fundó la Iglesia en todo el mundo, de manera que el recto andar de un corazón sincero no se aparte por caminos equivocados.
  • Incluir y fomentar las fuerzas que dan vida al orden natural.
  • Disipar por el espectáculo de su forma y en su hermosura nativa la ignorancia, las ideas falsas y las preocupaciones acerca de ella misma.
  • Sentar las condiciones para el retorno de los extraviados a ella con la ayuda de la gracia y la experiencia de que el yugo de Cristo es dulce y su carga ligera.
  • restaurar al mundo, dar a todas las cosas, despojándolas de su vejez, una forma y una fisonomía nuevas.
  • Curar las heridas que causó a la naturaleza humana el pecado del primer padre.
  • Traer a la luz de la verdad a los fatigados por una larga vida de errores
  • Renovar en toda virtud a los viciados
  • Dar a los recobrados para la herencia de la felicidad eterna la esperanza segura de que su propio cuerpo, mortal y caduco, había de participar algún día de la inmortalidad y de la gloria celestial.
  • Enseñar a los hombres a confiar en la paternal providencia de Dios y a alimentar una esperanza, que no defrauda, de los auxilios celestiales; con lo que se consiguen la fortaleza, la moderación, la constancia, la tranquilidad del espíritu en paz y, finalmente, otras muchas preclaras virtudes e insignes hechos.
  • Favorecer y fomentar todas aquellas cosas que en la sociedad civil son consideradas como útiles, y hasta tal punto que, como dice San Agustín, aun cuando hubiera nacido exclusivamente para administrar y aumentar los bienes y comodidades de la vida terrena, no parece que hubiera podido ella misma aportar más en orden a una vida buena y feliz.

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