CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

INTERPRETACIÓN ILÓGICA DE
UN PASAJE MAGISTERIAL POR LOS
"ANTIMODERNISTAS UNA CUM"
Patricio Shaw


Concilio Vaticano

La asistencia del Espíritu Santo dirigida a la infalibilidad, es ella misma infalible, y con infinitamente más fuerza que las declaraciones papales. El Espíritu Santo nunca dispondría las cosas de manera de Él “presentarse” cuando el Papa esté por exponer bien, y “ausentarse” en el caso contrario.


Pues, a la verdad, no se prometió a los sucesores de San Pedro el Espíritu Santo para que publicasen una nueva doctrina según sus revelaciones, sino para que, con Su asistencia, guarden santamente y expongan fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, esto es, el depósito de la Fe.

Los "tradicionalistas" que reconocen a los "papas" de la neoiglesia interpretan que toca a los Papas elegir libremente actuar según aquello para lo cual se les prometió el Espíritu Santo, o según aquello para lo cual no se les prometió. El católico después sabrá si siguieron al Espíritu Santo según se conformen con la Tradición o no.

Eso es un sinsentido. La asistencia del Espíritu Santo dirigida a la infalibilidad, es ella misma infalible, y con infinitamente más fuerza que las declaraciones papales. El Espíritu Santo nunca dispondría las cosas de manera de Él “presentarse” cuando el Papa esté por exponer bien, y “ausentarse” en el caso contrario. Daría una asistencia positiva condicional, y ninguna asistencia negativa: o sea, “ayudaría” a veces, dependiendo del Papa, que éste enseñe católicamente, pero nunca “ayudaría” a que éste no enseñe anticatólicamente, debería "retirarse entristecido". Pero la asistencia divina semi-positiva sin la negativa no tiene ningún sentido ni útilidad, y lo “purgativo” (preservar de error) es moralmente anterior a lo perfectivo (infundir la verdad). Una asistencia divina tan imperfecta es indigna de Dios e incluso indigna de la razón humana creada por Dios. La Fe no estaría asegurada ni organizada socialmente.

Los que objetan que “el papa no es un robot: tiene libre albedrío y puede contrariar la iluminación divinas convierten la Iglesia en una institución que es humana hasta en lo que debería ser divino, y que siempre puede separarse íntegramente del Dios que la asiste del todo negativa y positivamente, y seguir entera. A ellos les viene a propósito este pasaje de Santo Tomás de Aquino, comentando 1Cor 1, 21:

“Si bien el hombre por el libre albedrío puede usar de su lengua para hablar lo verdadero o falso, no obstante, sin embargo, Dios puede confirmar al hombre en lo verdadero de tal modo, que no hable sino cosas verdaderas. Así pues, si Dios confirmare a alguien en lo verdadero, es claro que no diría lo falso”.

Santo Tomás de Aquino sienta este sencillísimo y transparentísimo principio filosófico: “Quale est unumquodque, talia operatur sive tale alterum facit”. Si una cosa es de determinada cualidad, entonces opera o hace cosas iguales en cualidad. Pero negado el consecuente, se niega el antecedente. Si la Neoiglesia no obra ni hace cosas (ni personas) católicas, su ser no es de cualidad católica: ergo no es la Iglesia cuya cualidad es ser Católica.

La Iglesia es enviada por el Hijo como Él lo es por el Padre. Y aquí enriquece las nociones el himno ambrosiano: "Splendor paternae gloriae, de luce lucem proferens, lux lucis et fons luminis, diem dies illuminans". La Iglesia es DOCTRINARIAMENTE luz de Luz; jamás podría ser ni obrar ni hacer-ser tinieblas ni semi-tinieblas de una Luz que es indefectible y que la penetra toda y hasta la constituye.

IGLESIA CATÓLICA