CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

INTERESANTE INTERCAMBIO "EPISTOLAR"


Nuestro amigo, el señor Alejandro Sosa Laprida, nos ha hecho llegar su respuesta a un "obispo" conciliar que contestó al envío de su trabajo "El Extraño Pontificado de Francisco".


Muy estimado Monseñor: 

Le agradezco sinceramente por la delicadeza que ha tenido para conmigo por haber respondido a mi correo. Su amabilidad no me ha dejado insensible, costumbrado como estoy más bien a recibir misivas agresivas e hirientes en respuesta a mis envíos. Sepa Usted que, aunque pudiese parecerle paradójico, comparto todo lo que me dice en su respuesta, que hago mías sus palabras y que de más está decir que ningún católico en su sano juicio podría tener la temeridad de estar en desacuerdo con lo que Usted sostiene en ella. El único inconveniente que me veo obligado a destacar es el siguiente, el cual consiste en un juicio de orden práctico, pero fundado en la doctrina católica, aplicada a la circunstancia presente: me veo en la necesidad intelectual de tener que afirmar que mi inenarrable compatriota no puede de ninguna manera ser el Vicario de Cristo, puesto que se trata de un hereje manifiesto y de un blasfemador notorio, y eso es precisamente lo que he intentado demostrar en el artículo que le envié acerca del "extraño pontificado."

Ahora bien, teológicamente, esto simplemente no es posible. El motivo es el siguiente: Nuestro Señor rezó por la fe de Pedro y le atribuyó la misión de confirmar la de sus hermanos : «Simón, Simón, he aquí Satanás que os busca para zarandearos como a trigo. Pero Yo he rogado por tí para que tu fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos. » (Lc. 22, 31-32) Pío IX cita estas palabras de Nuestro Señor en la Constitución Dogmática Pastor Aeternus, del Concilio de Vaticano, el 18 de julio de 1870 : «Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: ‘‘ Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, cuando hayas regresado, fortalece a tus hermanos’’. Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno». 

Tomando en cuenta esta doctrina de fe católica, inequívocamente manifestada por Nuestro Señor en persona y por el magisterio solemne e infalible de la Iglesia, la conclusión teológica cierta que se impone  a los creyentes es que Jorge Mario Bergoglio no es un legítimo sucesor de San Pedro, el Vicario de Nuestro Señor Jesucristo en la tierra, sino un impostor, es decir, un mero anti-papa. Y el deber de todo católico es el de denunciarlo públicamente por sus fechorías e imposturas, dado que nos hallamos ante un enemigo público de Dios, de la Iglesia y de la salvación de las almas. Y la defensa pública de la fe es un deber de conciencia grave que concierne a cada bautizado. A modo de detalle ilustrativo acerca de la perversidad manifiesta que caracteriza a este nefasto personaje, ha de saber Usted que, sin ruborizarse por sus palabras blasfemas, y sin dar muestras del más mínimo temor de Dios, declaró alegremente hace tres días, en un enésimo capítulo de su interminable serie de pseudo-magisterio mediático, que el primer paso hacia la felicidad y hacia la paz interior es, nada más ni nada menos que el de ... "vivir y dejar vivir", lema escandalosamente pagano y naturalista, en perfecta consonancia con las doctrinas de auto-ayuda new age tan en boga en nustros tiempos y totalmente incompatible con la enseñanza evangélica y con el magisterio de la Iglesia. Le adjunto enlace al comentario que  ayer efectuara al respecto en un blog católico argentino:

http://nacionalismo-catolico-juan-bautista.blogspot.fr/2014/07/la-felicidad-segun-nuestra-fe-o-segun.html 

También puede encontrarse en:

http://www.catolicosalerta.com.ar/bergoglio02/decalogo-francisco.html

Encomendándome a sus oraciones y pidiéndole su bendición, me despido de Usted saludándolo muy cordialmente en Cristo Jesús y en María Santísima.

Alejandro.

Post Data: Me permito hacer llegar copia de este correo a las demás direcciones electrónicas de su diócesis, a las que también había enviado mi artículo, a los efectos de simplificar la comunicación y de poder así esclarecer igualmente a sus destinatarios acerca de mi posición respecto a esta cuestión crucial e insoslayable en la vida de la Iglesia.

http://syllabus-errorum.blogspot.fr/2014/07/francisco-viva-vivi-y-deja-vivir.html

Date: Tue, 29 Jul 2014 11:46:53 -0400
Subject: Re: El extraño pontificado de Francisco.
From: familia@diocesiscde.org
To: Alejandro Sosa Laprida

Buen día, Alejandro.

Hemos recibido su correo electrónico. Agradecemos la amabilidad de escribirnos, mas. sepa Ud. que como parte de la Iglesia Universal, rezamos y confiamos infinitamente en el Santo Padre; y le sugerimos hacer lo mismo. No podemos considerarnos católicos sino aprendemos a amar al Papa y a defenderlo, como si lo defendiésemos a Cristo mismo. 
Agradecidos por la comprensión,
Vicaría para la Familia
El 21 de julio de 2014, 17:18, alejandro sosa laprida Alejandro Sosa Laprida escribió:

A difundir ampliamente...Cordialmente, Alejandro

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