CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

Revista Roma N° 94 - Junio de 1986
FÁTIMA, ALTAR DEL MUNDO

Araí Daniele


FÁTIMA, ALTAR DEL MUNDO - Araí Daniele

"Mira, hija mía, mi Corazón cercado de las espinas que los hombres ingratos en todo momento clavan en él con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme, y di de mi parte a todos aquellos que en el primer sábado de cinco meses consecutivos se confesaren y recibieren la Sagrada Comunión, rezaren un rosario y me hicieran quince minutos de compañía meditando los misterios del Rosario con el fin de desagraviarme, que Yo prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas” La Santísima Virgen a Sor Lucía de Fátima.


En esta primavera europea se cumplen 70 años de las apariciones del Ángel que Aparición del Angelvino a preparar a los pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta, para recibir a la Madre del Cielo, que traería un Mensaje de extraordinaria importancia para los hombres. En la primera aparición de la Virgen el día 13 de mayo de 1917, les dijo: ''Os vine a pedir que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13, a esta misma hora. Después os diré quién soy yo y lo que deseo. Después volveré aquí una séptima vez''.

El día 13 de julio Nuestra Señora les mostró el Infierno, señal de la gravedad del Mensaje y de la importancia de los pedidos que les trasmitió para librar de él a los hombres: "Si hicieren lo que os voy a decir se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra se acabará, pero si no dejan de ofender a Dios... (El) castigará al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre".

En el Mensaje, estos males eran profetizados juntamente con las indicaciones de sus causas y de los únicos remedios para evitarlos. Pero como no fue debidamente oído en la Iglesia, los castigos que vinieron fueron terribles, como la 2ª Guerra Mundial y la falsa paz que siguió, que aumentó tanto las ofensas a Dios como los castigos, sobre un manto de mentiras infernales. Y fue así como las persecuciones profetizadas para la Iglesia y el Santo Padre se extendieron del exterior al interior de la Ciudad de la Fe. Muchos eclesiásticos se pusieron a esperar la salvación y la paz comprometiéndose con el mundo enemigo de Dios, quedando el Mensaje de Nuestra Señora de Fátima olvidado, desobedecido y hostilizado.

El tercer secreto es la parte del Mensaje que habla de la terrible persecución a la Fe y a la Iglesia que hoy vivimos. Se lo debería haber dado a conocer en 1960; se prefirió mantenerlo en secreto. A pesar de no conocerlo, podemos entender al menos lo que lo precede: ''En Portugal se conservará siempre el Dogma de la Fe...'' Significa que donde permanece vivo el espíritu de Fátima, reparador de las ofensas a Dios y que confía en las promesas del Inmaculado Corazón de María, hay un reducto de gracias y de fuerzas para obtener la restauración católica.

La fuerza invencible de ese reducto fiel está en el amor dedicado al Mensaje maternal, cuyo conocimiento integral y divulgación universal desean y esperan de acuerdo con la voluntad divina. De este modo se preservará la Fe católica, íntegra y pura, magníficamente iluminada por los dogmas marianos, y confirmada en Fátima.

En la actual crisis de Fe, su triunfo en el mundo puede parecer un hecho tan increíble como la conversión del Imperio Romano al Cristianismo en el tiempo de Constantino. Pero entretanto, esa victoria es el epílogo profetizado en Fátima para las guerras y persecuciones de nuestros tenebrosos tiempos: “Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y al mundo le será concedido un tiempo de paz".

Y pidió al Papa, y a todos los obispos esa consagración para la conversión de Rusia a la Iglesia, y lograr así la victoria de la Fe sin mancha y el triunfo del Inmaculado Corazón, en la Fe católica, apostólica y romana.

Quiere la Virgen, que el Mensaje de Fátima sea honrado y atendido y que también se persevere, en la Esperanza que en ese triunfo se salven muchas almas y que el mundo obtenga finalmente la paz y en la Caridad que desea la gloria de Dios según Su voluntad: "Porque quiero que toda mi Iglesia reconozca esa consagración como un triunfo del Inmaculado Corazón de María, para propagar su culto, y poner al lado de la devoción a Mi Divino Corazón, la devoción a ese Inmaculado Corazón''.

Al Reino de los Sagrados Corazones se llega sólo por el Mensaje.

Intensifiquemos entonces nuestras oraciones, rosarios y penitencias como los pide el Mensaje. Así, la devoción de la Comunión reparadora de los 5 primeros sábados y la divulgación de la palabra de Nuestra Señora a su pueblo, a fin de que sus pedidos sean honrados y atendidos. Esto no es más que una gota de reparación en un espantoso incendio de ofensas a Dios a las cuales se sumó el olvido del Mensaje salvador de María Santísima.

Para desagraviar a Dios con Su ayuda, nos proponemos celebrar desde esta primavera [europea] en Fátima, Santas Misas reparadoras en el venerable Rito Romano que era usado cuando Nuestra Madre apareció para traer su inestimable Mensaje a través del cual podemos participar de Su triunfo final.

Revista "Roma" N° 94, pg. 19

ÍNDICE DEL N° 94

IGLESIA CATÓLICA

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[1] Este artículo fue escrito en 1986. Las apariciones del Ángel fueron en 1916.