CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

CONTRA EL CORONA VIRUS,
REPARTIR LA MEDALLA MILAGROSA


12 de marzo de 2020 - En esta emergencia, llevemos con fe la Medalla Milagrosa e invoquemos con fe a Nuestra Santísima Madre.


Protección de la Medalla Milagrosa

Cuando en 1832 llega del este de Europa la epidemia del cólera, solamente en Francia, se produjeron 100 mil muertes. Para ese momento la Medalla empezaba a distribuirse. Los miembros de la congregación comenzaron a llevar la Medalla y pese a exponerse sobradamente a los peligros de la epidemia, socorriendo a los enfermos, no contraían el cólera. Este hecho se conoció y creció el número de las personas que la llevaban y se multiplicaron las cartas de gratitud a la Santísima Virgen que atestiguaban la protección recibida en muchos otros países.

Es muy conocido el caso de una escuela de la Plaza del Louvre. Todos los niños de dicha escuela portan la Medalla, excepto Caroline Nenain, de ocho años de edad, perteneciente a la parroquia de Saint Germain Auxerrois. Dicha pequeña contrajo la mortal enfermedad, no así, nadie en la escuela se contagió. Al día siguiente, la pequeña recibe con gran piedad la Medalla Milagrosa y curada, vuelve a clase con sus compañeros.

También se conoció el caso de una señora de la diócesis de Meaux a quien también alcanzó la fatal epidemia del cólera. Estando desahuciada y en vísperas de dar a luz, recibe la Medalla Milagrosa. Portentosamente nace una bella niña, saludable y su mamá queda totalmente curada.

Existen cientos y cientos de casos que podríamos documentar, pero para muestra bien vale un botón, como suele decirse.

Queridos amigos, nuestra bella Madre, María, viene siempre en nuestro socorro. AHORA CON EL CORONAVIRUS No temamos nada. Si Dios siempre estuvo con su Pueblo en el Antiguo Testamento, después quiso mandarnos a su Santísima Madre como Arca de la Nueva Alianza y portadora del Tesoro de su Hijo Jesucristo, y Ella tiene la llave de su Corazón. Nos ha demostrado con creces que, cuando vivimos con fe y confianza en su inestimable amor y patrocinio, jamás deja de asistirnos. Por tanto,

¡¡No olvidemos llevar con fe la Medalla
Milagrosa he invocar a Nuestra Señora!!

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ESPIRITUALIDAD CRISTIANA