CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

MÁS SOBRE LA CELEBRACIÓN
ECUMÉNICA EN LA CATEDRAL
Alejandro María


Monseñor Poli

Me resultan cuando menos llamativas las palabras que Monseñor Poli, Arzobispo de Buenos Aires y Cardenal Primado de Argentina, dirigió entonces a los judíos allí reunidos:

"Queridos hermanos judíos, siéntanse como en casa, como nosotros nos sentimos en una sinagoga, porque los cristianos así lo queremos, a pesar de estos atisbos de intolerancia. Que haya paz, shalom!"

No puedo dejar de interrogarme: ¿Cómo podrían aquellos que ven en Cristo al mayor blasfemo e impostor de la historia sentirse "como en su casa" allí donde se lo confiesa como el Hijo de Dios, el Salvador del mundo y el Mesías de Israel que los judíos rechazaron e hicieron crucificar?

¿Cómo se podrían sentir "como en su casa" los católicos en medio de la "Sinagoga de Satanás" (Ap. 3, 9), en compañía de aquellos que San Pablo, dando muestras de una "intolerancia" desconcertante, calificó de "enemigos del Evangelio" (Rom. 12, 28)?

¿Cómo podría esperarse que pudiese haber auténtica "paz" prescindiendo de Nuestro Señor Jesucristo, sin fundarla en Aquel que es precisamente fuente de toda paz y justicia: "La paz os dejo, mi paz os doy, no la paz como el mundo la da" (Jn. 14, 28)? (Cf. las encíclicas de Pío XI Quas Primas Ubi Arcano 

También me resulta sugestiva la indignación del clero ante lo sucedido (el rezo en voz alta del Santo Rosario para impedir la profanación del principal templo católico de la ciudad) acompañado por el silencio más absoluto pocos días antes frente a abominaciones intolerables como éstas, que claman al Cielo, fomentadas por el "gobierno nacional" y festejadas por la totalidad de los medios de prensa al servicio del sistema inicuo que padecemos desde hace treinta años, esa "democracia" espuria cuyo "anhelado retorno" fue debidamente celebrado por la amorfa masa "emancipada" de mutantes post-modernos el mes pasado...

Me aprestaba a efectuar un breve análisis del curioso "oficio litúrgico inter-religioso" organizado por la Arquidiócesis porteña cuando tuve la grata sorpresa de encontrar un artículo de 2009 referido a este tema en el que se expresan de modo magistral las ideas que me proponía desarrollar. Considerando que no podría decirlo de mejor manera, opto por transmitirles el enlace, junto al de otro artículo que el mismo autor escribiera en 2010 y que sigue siendo de gran actualidad.

Ver también:

 

EL ABOMINABLE ECUMENISMO CONCILIAR