CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

BERGOGLIO DESCUIDA SUS OVEJAS
PARA "APACENTAR" LAS AJENAS


Parece que el "pastor" "con olor a oveja", tiene el olor de las ovejas que no son de su aprisco, ya que descuida las suyas para preocuparse por las ajenas. ¿Con intensión de atraerlas a su aprisco? ¡NOOOOOO! !La secta conciliar no hace "proselitismo"! ¡Respeta la "diversidad"!


Francisberg está tan impregnado del olor de las ovejas ajenas, que el "obispo" conciliar del lugar tuvo que advertirle que el día programado para visitar a los protestantes, justamente era el de las fiestas patronales de los "católicos" del lugar. ¡Francisco respondió que él no sabía! Ver: "Non ero al corrente della festa di Sant'Anna"

VATICANO, 29 Jul. 14 / 08:10 am (ACI/EWTN Noticias).- El "Papa" Francisco viajó en la tarde del 28 de julio a Caserta, donde ya había estado el 26, para visitar a su amigo, el pastor pentecostal Giovanni Traettino, y encontrarse con alrededor de 200 cristianos de esta denominación, a los cuales aseguró que “estamos en este camino de la unidad, entre hermanos”.

El Santo Padre señaló que “nosotros estamos en este camino de la unidad, entre hermanos. Alguno se maravillará: ¡El "Papa" ha ido a ver a los evangélicos! ¡Ha ido a encontrar a los hermanos! ¡Sí!. Porque y esto es verdad, fueron ellos los que vinieron antes a encontrarme en Buenos Aires. Y así empezó esta amistad, esta cercanía entre pastores de Buenos Aires y hoy aquí. Os doy las gracias y os pido que recéis por mí, me hace falta... para que, por lo menos no sea tan malo''.

Las 200 personas participantes en el encuentro llegaron de Italia, Estados Unidos, Argentina y otros países.

Francisco señaló que “cuando caminamos en presencia de Dios, encontramos la hermandad. En cambio, cuando nos quedamos quietos, empezamos a mirarnos unos a otros y se abre otro camino, muy feo, el de las habladurías... Así empezaron, desde el primer momento las divisiones en la Iglesia. Y el Espíritu Santo no crea divisiones”.

Ya desde el primer momento de la comunidad cristiana hubo esta tentación: '’Yo soy de este, yo de este otro’; ‘No, yo soy la Iglesia, tu eres la secta’”.

Sin embargo, dijo el "Papa", “el Espíritu Santo crea la ‘diversidad’ en la Iglesia... una diversidad, rica y hermosa. Pero, al mismo tiempo, el Espíritu Santo crea la unidad y así la Iglesia es una en la diversidad. Y para emplear una bella frase de un evangélico que me gusta mucho, una ‘diversidad reconciliada’ por el Espíritu Santo, que crea las dos cosas: la diversidad de carismas y después la armonía de los carismas”.

El "Santo Padre", explicando con una imagen cómo es la unidad de la Iglesia, señaló que no es como una esfera “donde todos los puntos son equidistantes del centro, todos iguales”, pues esta es uniforme y “el Espíritu Santo no crea uniformidad”.

“'Pensemos, en cambio en el poliedro: es una unidad, pero con todas las partes diversas; cada una con su peculiaridad, su carisma. Esa es la unidad en la diversidad. Y en este camino, nosotros, los cristianos, hacemos lo que llamamos con el nombre teológico de ecumenismo: intentamos que la diversidad esté más armonizada por el Espíritu Santo y se convierta en unidad: intentamos caminar en presencia de Dios para ser irreprensibles”.

Francisco remarcó que “la Encarnación del Verbo es el fundamento: es Jesucristo. Dios es hombre, Hijo de Dios e Hijo del hombre, verdadero Dios y verdadero hombre. Así lo entendieron los primeros cristianos que tuvieron que luchar tanto para mantener esta verdad”.

¡El misterio de la carne de Jesús¡ ¡Yo amo al pobre, a la viuda, al esclavo, al que está en la cárcel... amo a todos ellos porque estas personas que sufren son la carne de Cristo. No se puede predicar un evangelio puramente intelectual: el Evangelio es verdad pero es también amor y es también belleza. Esta es la alegría del Evangelio”.

El "Santo Padre" lamentó que “en este camino hemos hecho tantas veces lo mismo que los hermanos de José, cuando los celos y la envidia nos han dividido. Esa triste historia en que el Evangelio, para algunos, se vivía como una verdad y no se daban cuenta de que detrás de esa actitud había cosas feas, cosas que no eran del Señor, una fea tentación de división”.

Esa historia triste cuando se hacía lo mismo que los hermanos de José: la denuncia, las leyes de esta gente: ‘es contra la pureza de la raza’... Y esas leyes fueron ratificadas también por los católicos, algunos de los cuales hicieron esas leyes y otros persiguieron y denunciaron a los hermanos pentecostales porque eran 'entusiastas', casi 'locos', que destruían la raza”.

El Papa señaló que “yo soy el pastor de los católicos: os pido perdón por esto. Os pido perdón por los hermanos y hermanas cristianos que no entendieron y fueron tentados por el demonio e hicieron lo mismo que los hermanos de José. Pido al Señor que nos de la gracia de reconocer y de perdonar”.

El "Papa" Francisco, tomando las palabra de su amigo Traettino,  que dijo que la verdad es un encuentro”, señaló que es “un encuentro entre personas. La verdad no se fabrica en un laboratorio, se construye con la vida, buscando a Jesús para encontrarlo”.

Pero el misterio más hermoso y grande es que cuando encontramos a Jesús nos damos cuenta de que Él ya nos estaba buscando, que nos ha encontrado antes porque llega siempre antes que nosotros”.

Francisco indicó que “en español me gusta decir que el Señor nos ‘primerea’, es decir nos precede, nos espera... Y de ese encuentro que transforma viene todo. Este el es camino de la santidad cristiana; buscar cada día a Jesús para encontrarlo y cada día dejarse buscar y encontrar por Jesús”.

Al concluir el encuentro, a media tarde, el "Papa" Francisco regresó en helicóptero al Vaticano.

En el Evangelio del domingo pasado, las pañabras de Nuestro Señor son claras:

Matt. 7, 15-21 - En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos:

Cuidaos de los falsos profetas que vienen a vosotros vestidos con piel de oveja, mas por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Por ventura se cogen uvas de los espinos, o higos de los zarzales? Así, todo árbol bueno da buenos frutos, y todo árbol malo produce frutos malos. No puede el árbol bueno dar malos frutos, ni el árbol malo darlos buenos. Todo árbol que no da buen fruto será cortado y echado al fuego. Así, pues, por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos; sino el que hiciere la voluntad de mi Padre celestial, ése es el que entrará en el reino de los cielos

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BERGOGLIO Y LA SUBVERSIÓN

¿QUIÉN ES JORGE BERGOGLIO?

EL CHE "PAPA"