CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

APOSTASÍA, BLASFEMIA, BURLA DE LO MÁS SAGRADO
EN LA OTRORA CATÓLICA REPÚBLICA LA ARGENTINA


04 de febrero de 2010 - Nuestra Patria, nacida bajo el manto de María Santísima, en la actualidad yace sumergida en las peores abyecciones. Tanta historia laica ha dejado su huella, por algo Dios ha permitido que de este suelo surgiera el peor hereje de todos los tiempos, creo que no es necesario nombrarlo. Ahora, el "ingenio" criollo ha ideado una forma más de denigrar nuestra Santa Religión, dañando las tiernas almas de los niños para quitar de ellas toda reverencia a lo sagrado. Nos repugna publicar la siguiente noticia, pero es necesario alertar a los padres que aún quieren que sus hijos conserven la verdadera Fe.


Barbies y superhéroes combinados
con santos y vírgenes

Pool Paolini y Marianela Perelli son dos "artistas" plásticos rosarinos que inventaron el “Kidstanismo”, es decir, la religión católica vista desde los ojos de los niños millennials. En sus pinturas y esculturas mezclan iconos religiosos con imaginería de juguetes: tienen toda una colección de Barbies Vírgenes, entre las que están Nuestra Señora de Luján, la Aparecida, la Virgen de Guadalupe y la Virgen del Rosario. Actualmente, no sólo fabrican juguetes que se venden como objetos únicos, sino también obras plásticas, donde el animé japonés y el arte sacro bizantino se interceptan. (Fotos Juan José García).



Estos son los que idearon este espanto

Según el Evangelio de San Mateo, unos niños fueron corriendo hacia donde estaba Jesucristo impartiendo enseñanza, pero los apóstoles los interceptaron para que no molestaran a su maestro. Al ver esto, Jesús los retó y les dijo: “Dejen que los niños vengan a mí y nunca lo impidan, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Si bien los argentinos Pool Paolini y Marianela Perelli no creen que lo que se lee en la Biblia sea un reflejo de la palabra de Dios, en su última obra parecen retomar algo de este pasaje, ya que decidieron preguntarse cómo sería la religión si fuese hecha por chicos.

Kidstianismo es la muestra que se puede ver hasta el 25 de febrero en La Luz de Jesús, una prestigiosa galería de arte de Los Angeles. Entre muñecos crucificados y estatuas de yeso, la dupla busca imaginar cómo hubiese sido el universo católico de no haber mediado sacerdotes y mecenas, sino sólo niños de 11 años. Y a pesar de que no buscan faltar el respeto ni crear controversia, saben que seguramente habrá polémica.

“Tengo el recuerdo muy patente de una mañana en la década del ‘80, en que estaba jugando con un muñeco de Lex Luthor y uno de He-Man en la casa de mi abuela. Era una lucha encarnizada, con una gran historia que tenía en mi cabeza, con esos planos fílmicos que solemos hacernos mentalmente los niños. En un momento de alta tensión, manoteé un Cristo que había en una mesita y lo incluí. Imaginé que tenía muchos superpoderes: una mezcla de Linterna Verde y Flash. Hasta que mi abuela se dio cuenta, me lo quitó y me retó. Y yo, en mi inocencia, le pregunté para qué tenía esos muñecos si ella nunca jugaba ni dejaba que yo los usara”, le explica a Viva Paolini desde su taller en Rosario.

El Kidstianismo es la religión católica vista a
través de los ojos de los niños millenials.

La muestra busca rescatar esa clase de recuerdos: “Creo que se puede definir a Kidstianismo como la religión católica vista a través de los ojos de los niños millennials. En este caso, de nosotros como chicos, cómo lo hubiésemos construido a través de nuestros ojos. Es un poco la confusión que todos alguna vez sentimos entre los superhéroes –los que veíamos en los dibujos animados– y este hombre que es Cristo, un salvador y un profeta. La cara y el cuerpo de Jesús, tal como lo pensamos hoy, fue obra de distintos artistas a lo largo de los siglos”, explica Pool. ¿Cómo lo pensaría un chico de 11 años en la década del ‘80?, tal es la cuestión. “Y seguramente como Leon-O de los Thundercats o Leonardo, de las Tortugas Ninja”, responde sin dudar.

Así, imágenes de esos viejos dibujos animados se funden con distintos íconos religiosos y con varios niveles de lectura, en donde también aparecen las diferencias sociales y económicas. La visita a la ciudad belga de Brujas les cambió la vida. Allí descubrieron iglesias en barrios ricos, cuyos santos estaban adornados con joyas, y a los pocos metros, en barrios más humildes, templos mucho más sencillos, adonde los santos vestían con humildad. Decidieron mostrar esta dualidad en su obra. Así, hay obras bizantinas con Mazinger o He-Man dorados a la hoja, pero también sagrados corazones de yeso con un Bart Simpson o una Hello Kitty “no oficiales”.

En el mundo de los juguetes se conocen como bootlegs a los muñecos que no tienen licencia, que son, digamos así, “piratas”. Eso sucede con los muñecos de la saga He-Man y los Amos del Universo, hechos con plástico inflado. Cuenta Paolini: “Quisimos mostrar este lado de lo fake con la sección Sagrado Corazón del Bootleg, la Iglesia de los pobres, los que no pueden comprarse las cosas originales. Eso también somos nosotros: hijos de obreros que no siempre tenían un mango extra para algunas cosas. En realidad encontramos cierto romanticismo en lo trucho”.

Uno de los objetos que se destaca de Kidstianismo es un par de peluches que representa a Jesús y a Judas Iscariote y que nació de uno de los primeros recuerdos de Perelli, quien siendo chica creía que “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” era realmente un cordero. Así, crearon una versión de los personajes del universo de los Ositos Cariñosos en los que el Hijo de Dios es un corderito de peluche y su amigo traidor es una oveja negra.

Esta suerte de literalización de algunas de las metáforas con las que convivimos en Occidente está presente en la apertura de la muestra y nació de una experiencia de los artistas. La sobrina de Perelli tomó tiempo atrás su primera comunión, pero días antes expresó una confusión habitual: no entendía qué era comer el cuerpo de Cristo y en qué consistía ese supuesto acto caníbal.

No hay planes de que la exhibición llegue a Buenos Aires en lo inmediato. En parte, porque esta pareja de artistas considera que ya no es una ciudad relevante para este tipo de expresiones. Pero, sobre todo, por la mala experiencia que tuvieron con Plastic Religion, una muestra de 2014 en La Boca, donde vistieron a una Barbie de Virgen de Luján y a otra, de la Difunta Correa. La exhibición nunca pudo abrir sus puertas debido a la gran cantidad de amenazas que recibieron cuando se dio a conocer, y porque las autoridades de un santuario sanjuanino aseguraron que la Difunta Correa era una marca registrada de su propiedad.

“Para nosotros fue sorpresivo que hayan aparecido tantos problemas con meras representaciones, íconos, imágenes. Hubo gente que sintió que ver a una Barbie vestida de Virgen María era lo más obsceno y hereje que podía existir. Y hubo otra gente que sintió que debía hacer todo lo que estuviera a su alcance para detenerlo. Pero, al final, era sólo una crítica a los cánones de belleza. Y creo que volverá a pasar ahora y es posible que también se calme con el tiempo”, explicó Paolini.

De hecho, tras la polémica, en 2016 los dos viajaron a Roma y le acercaron la Barbie vestida como la Virgen de Luján al mismo "Papa" Francisco, que LA BENDIJO, la aceptó como regalo y la sumó a la colección de obsequios especiales que figuran en la Iglesia San Pedro.

Con el apóstata blasfemo

Internet es el nuevo Dios. Al pensar la religión con ojos de niños, Paolini y Perelli también están reflexionando sobre una generación que hoy tiene entre 30 y 40 años. Una generación que, por un lado, se descubre ajena a los costumbres de sus padres, que son totalmente analógicos. Pero por el otro, están alejados de sus hijos, quienes viven en un mundo digital, donde están conectados las 24 horas.

La generación más importante de la historia fue la que le sucedió a Cristo. Y creemos que, después de esa, viene la nuestra en relevancia, en serio. Vimos morir al Dios católico y vimos nacer al nuevo Dios, Internet, que es más cercano y presente. El Dios cristiano nunca respondía, hoy tenemos un arcángel, que es Google, que siempre da respuestas y que nos ofrece soluciones para todo. Y todos somos profundamente creyentes de la nueva deidad, ya que cuando nos quedamos sin señal, sentimos que fuimos abandonados. Nosotros tenemos las dos caras: conocimos ambos dioses y sabemos cómo funciona un VHS y cómo es Internet. Eso nos hace únicos”, explican los artistas.

Aclaran que lo suyo no es “Fan Art”. No quieren seguir metiéndose en el universo del pop o de los dibujos animados. “Lo nuestro siempre tiene un destello de grito social, de señalar lo que es incómodo”, afirman.

“Cuando usamos las Barbies era para destacar un canon de belleza del que nadie hablaba. Kidstianismo es una continuación de esa misma idea, con otras ramificaciones. En nuestra obra siempre hablamos de lo mismo: fútbol, política y religión. Y usamos juguetes porque creemos que es un recurso noble. Así como Miguel Angel tenía mármol, nuestra generación tiene estos residuos plásticos. Somos la generación que modificamos lo que está, no que crea de cero”, cierran.

c. a.: Nos resistimos a seguir poniendo estas imágenes blasfemas. Si alguien quiere "investigar más, haga "CLIC" AQUÍ

Fuente: Clarín: Revista Viva

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APOSTASÍA 2018